La sala del CinemaMalecón fue el escenario del Foro Azul, organizado por EL UNIVERSO el pasado 27 de noviembre, que contó con la participación de cinco panelistas expertos en conservación.

Xavier Chalén, biólogo y máster en Ciencias, consideró en su intervención que tres factores son “básicos” para mejorar el conocimiento sobre el océano y su conservación.

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“Lo primero es observar mejor. Para eso tenemos que cambiar la vieja escuela de verlo como una fotografía, el mar no es una fotografía. Es una dinámica de 24/7, no tiene una oficina. Actúa todo el tiempo, necesitamos más bien ampliar la capacidad de generar información que conecta (...). El océano no está vinculado a un espacio geográfico, conecta a todo el planeta”, explicó Chalén.

Segundo: “Compartir mejor” la información que generan los países y organizaciones no gubernamentales, que no haya restricciones para acceder a ella, para evitar “verdades a medias” y tener un mejor manejo costero.

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Como último punto Chalén abogó por una mejor aplicación de la información recabada y que los datos generen condiciones para tomar decisiones.

“El océano nos da alimentos, oxígeno, la capacidad de podernos desarrollar, sobre todo aquellos países que tenemos vocación oceánica, costera. Estas condiciones tienen que estar vinculadas a mejor ciencia, mejor academia, mejor administración, mejor toma de decisiones”, indicó.

En cuanto a innovaciones técnicas, Chalén expresó que lo importante es darle un uso adecuado a la tecnología existente.

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“Tal vez lo que podemos hacer para avanzar en innovación es reducir los costos de monitoreo, ser más eficientes. Tecnologías como el posicionamiento satelital y radial, el uso de drones, cámaras trampa sobre todo para manglares pueden reducir el costo de monitoreo”, añadió. “Conectar a las personas con el manglar también sirve para un monitoreo participativo” mediante campañas de reconexión de las comunidades con el manglar, del cual dependen.

El Instituto Público de Acuacultura y Pesca, refiere Chalén, ya implementa un programa de monitoreo participativo para que los cangrejeros, por ejemplo, tomen datos reales de las zonas donde laboran cotidianamente

Reducir costos resulta esencial en un país como Ecuador, “donde menos del 1 % de la inversión está vinculada a monitoreo e investigación”, explicó. “Tenemos que ser más eficientes” en ese sentido para maximizar el poco financiamiento disponible, dijo.

Además de mejorar el proceso de compartir la información, Chalén resaltó que es necesario saber exactamente qué datos se necesitan y dónde se los puede conseguir para simplificar el proceso de monitoreo. (I)