El directorio del Centro Cultural Ecuatoriano-Iraní condenó un ataque a sus instalaciones, en el norte de Quito, ocurrido el sábado 28 de febrero.
En un comunicado, mencionó que sus oficinas fueron blanco de un “cobarde y violento” ataque mientras su comunidad se encontraba reunida pacíficamente conmemorando el mes de Ramadán.
Un grupo de individuos irrumpió en la reunión agrediendo a las personas asistentes con gas pimienta y palos, indicó. “Durante este acto de terror, vandalizaron y causaron severos destrozos a nuestras instalaciones, profiriendo insultos y amenazas de muerte que aterrorizaron profundamente a las familias y a los niños presentes”, sostuvo esa organización.
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Aseveró que era indignante que este acto de violencia en Ecuador ocurriera de manera simultánea con la actual situación que enfrenta Irán.
Mencionó además que ninguna diferencia política o ideológica, y mucho menos la coyuntura internacional, justifica el uso de la violencia, la intimidación a menores de edad o la destrucción de un espacio dedicado a la fe, la paz y la cultura.
Exigió a las autoridades competentes investigar la agresión, sancionar con todo el peso de la ley a los responsables y garantizar la seguridad de sus miembros. (I)




