El océano atraviesa un momento decisivo, marcado por presiones crecientes que amenazan su equilibrio y la biodiversidad que sostiene. En este contexto se desarrolló el Foro Azul, una iniciativa de Diario El UNIVERSO para reflexionar sobre los retos actuales y las oportunidades de acción.

Este evento se desarrolló en CinemaMalecón y arrancó con dos charlas introductorias que ofrecieron una mirada técnica y educativa sobre la situación de los ecosistemas marinos, antes de dar paso a un panel integrado por cinco especialistas en biología, conservación, comunicación y manejo ambiental, fotografía marina y sostenibilidad, quienes profundizaron en las soluciones y caminos posibles para proteger el océano.

Foro Azul: el llamado urgente de expertas para proteger los ecosistemas marinos de Ecuador y del mundo

Durante su intervención, Melissa Aguirre, gerenta de Asuntos Corporativos de Nirsa, afirmó que la industria pesquera ”tiene la obligación ética y técnica de proteger el océano del cual depende”.

Desde esa premisa explicó cómo la compañía ha construido, durante más de una década, una estrategia de sostenibilidad basada en ciencia, monitoreo y articulación internacional.

Aguirre destacó que Nirsa participa en plataformas globales junto con científicos, autoridades y grandes cadenas de supermercados para definir medidas de manejo responsable. “La toma de decisiones debe estar respaldada por datos y por un trabajo en conjunto”, precisó. De ese proceso surgió la fundación Tunacons, que ha permitido demostrar la salud de las poblaciones de atún y validar prácticas de pesca que reducen el impacto sobre especies como tortugas, tiburones, mantarayas y delfines, detalló.

Conservar el océano, el foco del Foro Azul, organizado por Diario EL UNIVERSO

Bajo ese concepto, la gerenta de Asuntos Corporativos explicó que la compañía opera con monitores a bordo, sistemas satelitales y procesos de trazabilidad en línea para garantizar transparencia en cada faena. Estas herramientas, subrayó, son claves para cumplir estándares exigidos por mercados como la Unión Europea. “La transparencia ya no es un valor agregado, es una obligación”, afirmó.

También expuso que la empresa trabaja con comunidades costeras y organizaciones especializadas para impulsar tecnologías de pesca responsable. Uno de los ejemplos es el uso de luces ledes que evitan que fauna no objetivo se acerque a las redes de pescadores artesanales. “Estas innovaciones reducen la pesca incidental y protegen la economía del pescador”.

Entre los desafíos más urgentes mencionó la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, una práctica que –advirtió– sigue generando explotación laboral y un manejo opaco de capturas. A ello se suma la necesidad de democratizar el acceso a tecnología y datos, especialmente para flotas pequeñas. “Sin información no hay sostenibilidad posible”, puntualizó.

La dimensión comunitaria fue otro eje central de su intervención. Aguirre recordó que el mal manejo de residuos en cualquier parte del país termina afectando al océano. “Si la comunidad no forma parte del cambio, es imposible generar impacto real”. enfatizó. Casos como las tortugas que mueren por ingerir plástico, agregó, muestran la urgencia de fortalecer educación ambiental y hábitos responsables para el cuidado del océano. (I)