Las convocatorias para la vacunación contra el COVID-19 en Loja han sido publicadas desde la noche del lunes 10 en redes sociales por parte de la coordinación zonal de salud.

En ellas se llama para que se acerquen a los centros de vacunación los adultos mayores y personas con discapacidad, mayores de 18 años de edad, y cuyo último número de cédula termine en par.

No obstante, hay personas que no se enteran de este llamado al no tener acceso a internet.

“Están los documentos pegados en la pared, incluso llovió el día jueves y viernes, y nosotros los volvimos a pegar el día sábado”, justificó Alfredo Vera, coordinador zonal de salud.

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El funcionario explicó que sí se practican métodos para que la ciudadanía, incluso la que no tiene acceso a internet, reciba el llamado a vacunarse.

Cerca de las 10:00 de este martes 11, la mayoría de centros de vacunación permanecían vacíos. Uno de ellos era el complejo ferial Simón Bolívar, en el norte de la ciudad, donde no llegó la cantidad de personas que tenían previstas.

Los vacunadores conversaban entre ellos en los puestos armados, sin tener nada más que hacer. “No ha venido la gente”, decían.

Lo mismo ocurrió en las inmediaciones de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). En el patio polideportivo destinado como área de vacunación se registraba la presencia de pocos ciudadanos.

La afluencia de personas decayó en comparación con los primeros días de la inoculación en la ciudad.

En Quito, el confinamiento habría tenido poco impacto en oxigenar hospitales y reducir mortalidad e incidencia de contagios

A los exteriores de ambos centros de vacunación llegaron también quienes no han sido tomados en cuenta en las convocatorias del Ministerio de Salud Pública (MSP). Ellos fueron rechazados.

“¿Por qué no vacunan al resto de gente? Venimos porque necesitamos y no nos dejan vacunar”, replicaban algunos ciudadanos que aseguraban ser hipertensos o presentar problemas respiratorios.

Ciudadanos que cuidan a personas con discapacidad también reclamaron que no les permiten vacunarse.

La falta de información, la improvisación, la poca capacidad de decisión en funcionarios no capacitados ha sido el denominador común en la coordinación de salud de Loja con respecto a la vacunación contra el COVID-19 en la ciudad. (I)