Nadie imagina que el piso de su sala puede alcanzar los 700 grados Celsius en minutos. Sin embargo, en Guayaquil, la costumbre de viviendas mixtas está creando infraestructuras incapaces de resistir el fuego y llegar a esas temperaturas.
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Ingenieros, urbanistas y especialistas en fuego explican por qué mezclar vivienda y bodega sin refuerzo técnico multiplica el peligro.


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Nadie imagina que el piso de su sala puede alcanzar los 700 grados Celsius en minutos. Sin embargo, en Guayaquil, la costumbre de viviendas mixtas está creando infraestructuras incapaces de resistir el fuego y llegar a esas temperaturas.