Un laboratorio clandestino dedicado a la fabricación y distribución de licor adulterado en la terraza de un edificio residencial, en el sector de Chillogallo, en el sur de Quito, fue clausurado.
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Botellas eran selladas y etiquetadas con marcas, sellos de seguridad y registros sanitarios suplantados para ser vendidas.


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Un laboratorio clandestino dedicado a la fabricación y distribución de licor adulterado en la terraza de un edificio residencial, en el sector de Chillogallo, en el sur de Quito, fue clausurado.