Durante el fin de semana, es decir, el sábado 10 y domingo 11 de enero, las autoridades municipales identificaron vías con alto índice de siniestralidad y barrios con elevados niveles de violencia para ejecutar controles a conductores de motos y vehículos, con el objetivo de evitar el ingreso de armas, droga y hechos delincuenciales que generen zozobra en los vecindarios.