La parroquia San Mateo en Manta pasó del llanto a la alegría. La tarde de este martes, recibieron a ocho de los 16 pescadores rescatados tras el naufragio del barco Negra Francisca Duarte 2. En este sector se vivieron momentos de emoción.

“Solo quería ver a mi familia”, dijo Jesús Castro, uno de los pescadores que sobrevivió al naufragio del barco. Su felicidad era evidente tras reencontrarse con sus seres queridos en San Mateo.

Castro llegó junto a otros siete compañeros, luego de varios días a la deriva en altamar. “Damos gracias a Dios. Cuando vimos a los militares que nos rescataron, sentimos alivio”, relató. El aún evalúa si volverá a pescar, tras la experiencia que marcó su vida.

Publicidad

Tres de los 16 pescadores ecuatorianos rescatados en El Salvador llegaron al país

Su madre, Ginger Quiroz, lo esperó sin perder la fe. “Nunca dudé que estaba vivo. Dios es divino”, dice.

Ella lo recibió en casa con su comida favorita: un seco de gallina criolla. El reencuentro ocurrió en medio de abrazos y lágrimas tras días de incertidumbre.

Una espera bajo el sol y una llegada llena de emoción

Desde las 14:00, habitantes de San Mateo se concentraron en la vía principal. Vestidos de blanco y con globos, esperaron la llegada de los pescadores bajo un intenso sol. La comunidad organizó una banda musical para acompañar el recibimiento.

Publicidad

Publicidad

Una caravana recibió a los pescadores y los llevó desde la vía principal hasta el centro de San Mateo. Foto EL UNIVERSO.

A las 15:00, una furgoneta ingresó al poblado con los ocho sobrevivientes. Enseguida, se formó una caravana que avanzó hasta la capilla de la Virgen de los pescadores, en el centro del lugar. Familiares y amigos los rodearon entre abrazos y llanto.

El ambiente combinó alivio, alegría y fe. La comunidad acompañó cada paso del recorrido, reflejando la cercanía entre los habitantes y las familias afectadas por el naufragio.

Publicidad

El naufragio y el rescate en altamar

El barco Negra Francisca Duarte II zarpó el 2 de marzo desde Manta, en la provincia de Manabí, junto a seis lanchas de arrastre. Tenía previsto regresar el 20 de marzo, pero el 17 de marzo ocurrió un incendio en altamar.

El siniestro se registró a unas 385 millas náuticas de la costa ecuatoriana, cerca de Galápagos. Los tripulantes quedaron a la deriva hasta que la Marina de El Salvador ejecutó el rescate días después.

En total, 16 pescadores sobrevivieron. Tres de ellos llegaron al país el 28 de marzo, mientras que ocho arribaron este 31 de marzo. Otros dos permanecen bajo atención médica por quemaduras y su retorno dependerá de su evolución. También hay otro grupo que llegaría este viernes.

Esto se sabe del rescate de los 16 pescadores ecuatorianos hallados con vida en altamar por la Armada de El Salvador

Familias aún esperan a los que faltan

Aunque el ambiente fue de celebración, varias familias siguen a la espera. Eulalia Muñoz, madre de uno de los pescadores que llegará en los próximos días, expresó su esperanza.

Publicidad

Pescadores rescatados que llegaron la tarde de este martes a Manta. Foto EL UNIVERSO.

“Estamos alegres, pero también pedimos por los que faltan. Que Dios los traiga como trajo a los demás”, señaló. Dijo que su hijo tiene previsto arribar el viernes.

El sentimiento se repite entre otros habitantes, que continúan pendientes del retorno completo del grupo.

Lo que viene: procesos y testimonios pendientes

El abogado Jorge Chiriboga, representante de los pescadores, confirmó que aún esperan documentación oficial sobre el rescate para pronunciarse. “Primero deben reunirse con sus familias. Luego darán sus declaraciones”, explicó.

La tarde de este martes ninguno de los pescadores quiso pronunciarse de lo ocurrido en altamar.

‘Sus heridas no son tan graves’: las primeras imágenes de los pescadores rescatados que ya toman contacto con sus familiares en Manta

También indicó que planean una rueda de prensa cuando todos los tripulantes estén en el país.

Por ahora, la prioridad de los sobrevivientes se centra en recuperarse y compartir con sus seres queridos tras una de las experiencias más difíciles de sus vidas. (I)