Un contrato de $ 5,4 millones, firmado por la Empresa Pública Metropolitana de Aseo de Quito (Emaseo) con una entidad de la Organización de las Naciones Unidas (PNUD), que actuó como intermediaria en la compra de seis camiones recolectores de basura y 1.000 contenedores a la empresa Induacero, está en duda.
El Municipio de Quito, en una sesión del Concejo Metropolitano celebrada este martes 13 de enero, hizo pública la presunción de una estafa a la entidad encargada de la recolección de desechos en la ciudad.
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Esto debido a que los proveedores no habrían mostrado interés en activar la cláusula de garantía o, de ser el caso, la devolución total del dinero invertido, ya sea en efectivo o mediante la entrega de nuevos camiones.
Esto ocurre 16 meses después de haber adquirido la flota, tiempo en el que ninguno de los seis automotores ha funcionado con normalidad en los distintos sectores de la capital. Emaseo sostuvo que los camiones fueron sometidos a pruebas técnicas más rigurosas para medir su capacidad y se determinó que el sistema pactado no era el adecuado.
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“Desde el 29 de agosto de 2025 se solicitó al PNUD la terminación anticipada del contrato tras los análisis técnicos que arrojaron fallas en la fabricación de los camiones recolectores. Así se activaron mesas de diálogo con el proveedor y pedí la garantía para la devolución de lo invertido”, mencionó el gerente de Emaseo, Juan Pablo Pozo.
El funcionario también informó que el 29 de diciembre del año pasado se presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado contra el proveedor, por la entrega de bienes que no cumplían con el contrato establecido, bajo la figura de presunta estafa.
Ante ello, el alcalde Pabel Muñoz indicó que el Municipio llegará hasta las últimas instancias, poniendo en la palestra el nombre del exgerente de Emaseo Jorge Jaramillo, quien fue un actor activo en el proceso de adquisición de los camiones y los contenedores.
Bajo esta premisa, Muñoz y Pozo aseguraron que el servicio de recolección de basura no se ha visto comprometido en la ciudad y que, para garantizar la operatividad, se ha gestionado la adquisición de diez nuevos camiones recolectores, que se sumarán a la flota de 176 unidades que circulan por la capital.
“Son diez camiones de carga posterior. En diciembre se recibieron cuatro unidades y hasta el 9 de febrero llegarán las seis restantes. Son de marca Mercedes-Benz, con caja Magnahelic, que es la gama más alta para este tipo de equipos”, afirmó el funcionario. (I)