Altibajos se han presentado en el número de pasajeros transportados en los subsistemas municipales de transporte entre 2023 y 2024, como el Trolebús y la Ecovía, lo que coincide con la puesta en marcha del Metro de Quito.
El Informe de Calidad de Vida en la capital de Quito Cómo Vamos, una iniciativa de la sociedad civil que monitorea la percepción ciudadana respecto a la gestión urbana, recoge datos entregados por la Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros (Epmtpq).
Esa entidad local, menciona el documento, registra el número de personas que pagan tarifa dentro del sistema integrado de transporte, tanto en los corredores troncales del Trolebús y Ecovía como en sus buses alimentadores.
Publicidad
Disminución de pasajeros en Trolebús y Ecovía
Según datos de la Epmtpq, citados por el informe, durante 2024 se movilizaron en promedio 166.645 pasajeros diarios en el Trolebús y 151.019 en la Ecovía.
Estas cifras representan una disminución del 2 % y 9,5 %, respectivamente, frente a los promedios diarios de 2023. En el mismo año, el Metro de Quito registró un promedio diario de 148.700 viajes, de acuerdo con la Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito (Epmmq).
El informe establece que el Trolebús y la Ecovía movilizaron 317.664 pasajeros diarios en promedio, un 6 % menos que en 2023.
Publicidad
El Metro de Quito y la redistribución de viajes
El descenso de pasajeros, según Andrea Flores, especialista en movilidad y exfuncionaria pública en instituciones de transporte, empezó desde 2020 por efectos de la pandemia del coronavirus, y ha afectado a las operadoras privadas que prestan el servicio de transporte público en unidades de color azul, así como al sistema municipal de transporte.
La entrada en operación del Metro de Quito, hace dos años, ha redistribuido los viajes, pero no ha hecho crecer el número de usuarios del transporte público, opinó.
Publicidad
Mencionó que muchos viajes, que se hacen de manera longitudinal y para los cuales se usaba el Trolebús y la Ecovía, fueron reemplazados por el Metro, pero la expectativa de que las personas dejarán su vehículo para moverse de una manera más sostenible, a través de otras alternativas de viaje, no se ha logrado.
Hacia un sistema de transporte público sostenible
Las últimas cifras del Metro, que arrancó operación continua desde el 1 de diciembre de 2023, establece que en su segundo año de funcionamiento, el promedio ha sido de 172.626 viajes por día, pero la expectativa es que se deba llegar a 400.000 pasajeros transportados para que el sistema se vuelva sostenible financieramente.
Para llegar a esa cifra, sostuvo la experta, es importante invertir en el sistema, llevar adelante la reestructuración total de todas las rutas de transporte público, trabajar en la integración operacional y en la integración física, acompañado de una real priorización del sistema de transporte público dentro de la ciudad.
La idea era que se pueda alimentar y conectar a las quince estaciones del Metro, sin embargo, expresó, no llega a las zonas más periféricas, donde seguramente están los usuarios cautivos del servicio de transporte público.
Publicidad
Con la modificación de las rutas que vienen, por ejemplo, desde los distintos valles de la ciudad se abre la puerta a que esas personas, que vienen desde otros puntos del distrito, puedan conectarse con el hipercentro y ver otras alternativas de transporte.
Desafíos y soluciones para la movilidad urbana
La reducción de pasajeros en Trolebús y Ecovía no debe interpretarse automáticamente como un deterioro del sistema, expresó Luis Borja, experto en transporte.
Según su análisis, el principal factor es la migración de usuarios hacia el Metro, un sistema de mayor velocidad y confiabilidad que ha captado demanda proveniente de otros modos públicos pese a que su tarifa es más elevada dado que cuesta $ 0,45. En los otros subsistemas es $ 0,35.
Se trata, sostuvo, más que de una pérdida neta, de una redistribución interna de pasajeros en un sistema municipal aún no integrado.
A este fenómeno se suma el crecimiento acelerado del uso de motocicletas, que compiten directamente con el transporte público en viajes cortos y medianos, adujo.
A criterio de Flores, no es suficiente con mejorar el sistema de transporte público porque mientras la movilidad de los vehículos particulares no sea restringida, seguirá siendo la primera opción para muchas personas.
“Tienes un parque automotor que sigue creciendo en modos de transporte individuales, entonces es momento de adoptar decisiones en materia de política pública que prioricen realmente al sistema de transporte público y que empiecen a pensar también en restricciones para el vehículo particular, de tal forma que se consiga que la ciudad se mueva de una manera más fluida”, sugirió ella. (I)

























