Las lluvias ya empiezan a sentirse en varios cantones de Manabí. En Sucre se desbordó la quebrada Cañitas y en Montecristi se reportaron salidas de agua en el sector La Pila. Aunque hasta ahora no hay ríos desbordados, las autoridades activaron sus planes invernales y mantienen monitoreo permanente.
La Prefectura, por ejemplo, trabaja desde junio del año pasado en la limpieza, desazolve y protección de al menos doce ríos considerados críticos.
“Más vale invertir $ 1 en prevención que 10 en respuesta. No esperamos a que el río se salga; intervenimos antes", dijo Ricardo Cabrera, subdirector de Riesgo y Seguridad Ciudadana del Consejo Provincial.
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Según datos de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, el temporal invernal suma 2.116 personas afectadas, 1.316 viviendas afectadas, 15 viviendas destruidas y 63 eventos adversos en Manabí.
Esta provincia costera cuenta con 22 cuencas hidrográficas. Entre las más sensibles figuran los ríos Chone y Portoviejo, que históricamente generan inundaciones en temporada invernal. El año pasado, el desbordamiento del río Chone dejó alrededor de 12.000 familias afectadas.
Sin embargo, son al menos nueve los afluentes que históricamente generan mayor amenaza en invierno:
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- Río Chone
- Río Portoviejo
- Río Carrizal
- Río Mosca
- Río Garrapata
- Río Burro
- Río Manta
- Río Jama
- Río Ayampe
En Pedernales, los ríos Meche, Beche y Cheve también permanecen bajo monitoreo, aunque este año no registran desbordamientos.
Portoviejo: trabajos por tramos y zonas críticas
En el cantón Portoviejo, la Prefectura ya intervino el río Grande, conocido como río Portoviejo, y el río Chico.
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Según Cabrera, el trabajo aún se ejecuta por tramos debido a la extensión del cauce y a la ocupación de las riberas. “Estamos avanzando por sectores porque el río es extenso y en varios puntos hay viviendas asentadas en la franja de protección”, explica.
Los tramos intervenidos incluyen Cádiz-Colegio Uruguay, puente Puerto Real-puente El Salto (2,7 kilómetros), sector Mejía y parroquias Colón y Simón Bolívar.
En esos puntos se realizan labores de limpieza y desazolve del cauce, reconformación y elevación de muros, y protección de taludes, afirmó el funcionario.
Cabrera advirtió que la ocupación del espacio público limita el ingreso de maquinaria pesada. “No podemos ampliar en zonas consolidadas. Hacemos lo que técnicamente es posible sin afectar viviendas”, señaló.
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Además del Portoviejo y el Chico, la Prefectura reportó intervenciones en el río Carrizal, que atraviesa Tosagua y Calceta; el Garrapata, en Chone; el Pescadillo, en Flavio Alfaro; el Puca, en Olmedo; y los ríos Burro y Manta, en Manta.
Chone: una inversión de $ 10 millones
El río Chone, que desemboca en Bahía de Caráquez tras recibir las aguas de los ríos Mosquito y Garrapata, durante años fue uno de los puntos más críticos de la provincia.
Cabrera detalló que la intervención estructural ejecutada con apoyo del Gobierno central y que bordea los $ 11 millones ha dado resultados.
“Chone lleva dos años sin inundarse, incluso con lluvias fuertes. Eso demuestra que la prevención sí funciona”, sostuvo.
A pesar de ese resultado, el Consejo Provincial mantiene trabajos de mantenimiento y refuerzo de muros.
Alertan de que el río Portoviejo, en Manabí, empieza a desbordarse en ciertas zonas
Bolívar: prevención tras 90 días con inundaciones
En Calceta, cabecera del cantón Bolívar, el invierno pasado dejó entre 80 y 90 días de inundaciones constantes, con precipitaciones acumuladas .
Diego Vera, director de Servicios Públicos del Municipio, explicó que luego del invierno iniciaron el plan preventivo desde octubre. “Atacamos los puntos donde el agua ingresó el año pasado porque no podíamos esperar otra emergencia”, dijo.
Las acciones incluyen limpieza de colectores de aguas lluvias, mantenimiento de cinco estaciones de bombeo, desazolve de las lagunas de oxidación y la intervención de más de 60 kilómetros de canales y esteros.
En los ríos Mosca y Carrizal ejecutaron la reconformación y elevación de muros en los tramos más vulnerables. Sin embargo, el desazolve integral aún está pendiente.
“El proyecto completo cuesta cerca de $ 7 millones y ya lo presentamos a la Secretaría de Gestión de Riesgos. Estamos a la espera de su aprobación”, precisó Vera.
Monitoreo constante
La Prefectura aseguró que hasta diciembre intervino 80 puntos en doce cantones con 38 máquinas operativas. Cabrera reconoció que la competencia formal del Gobierno provincial se centra en riego y drenaje, pero insiste en que la prioridad es la protección de la población.
“Podríamos limitarnos a los canales de riego, pero no podemos cruzarnos de brazos cuando está en riesgo la vida de las personas”, afirmó.
Por ahora, Manabí no reporta ríos desbordados. Sin embargo, Cabrera advierte que el escenario puede cambiar con lluvias intensas. “El invierno es dinámico. La prevención puede reducir el riesgo, pero la corresponsabilidad ciudadana es muy clave”, concluyó. (I)






