Una investigación universitaria en Ecuador evaluó varios componentes de la calidad de la sal que se comercializa en el país.

La Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) lleva adelante un programa de investigaciones sobre contaminación ambiental con metales tóxicos, como cadmio, plomo, mercurio y arsénico, enfocado en alimentos.

Los laboratorios de la universidad se encuentran en el sector de Nayón. Foto: Cortesía

Sus análisis se han centrado en frutas, algunas hortalizas y mariscos, y efectuó el primer estudio sobre el tipo de sal que se consume, de dónde viene y qué tan segura es.

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Además, abordó qué pasa con las sales gourmet, como la denominada rosada del Himalaya y la sal en grano.

Hugo Navarrete, director del Centro de Estudios Aplicados en Química de esa universidad, mencionó que la sal es muy importante para el funcionamiento en general del organismo.

Contaminación de ríos

Uno de los puntos clave que han estudiado es la contaminación de los ríos y todos los cuerpos de agua del país que terminan en el mar.

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Agregó que una buena parte de la contaminación con mercurio, plomo y cadmio está siendo llevada desde las ciudades y las zonas agrícolas hacia los ríos.

“Los ríos de casi todo el callejón interandino, exceptuando Cuenca, son las cloacas de las ciudades que terminan en el mar y de donde obtenemos principalmente la sal para el consumo humano, la obtenemos del agua de mar”, dijo.

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Resultados del estudio sobre la calidad de la sal

Tomaron 34 muestras de varios lotes de productos de distintos supermercados y tiendas, así como de distintas marcas de sal y de lugares donde hay sales naturales.

Una de las conclusiones es que la calidad de la sal cumple con la normativa y, en su mayoría, no contiene metales pesados. Agregó que hubo una muestra puntual que tenía cadmio, por lo que su estudio recomienda hacer monitoreos para asegurar la calidad.

Riesgos de la sal no refinada

Sin embargo, detalló que algunas sales no refinadas son, en muchos casos, un peligro. Adquirieron sal en grano, que es cosechada directamente, y la analizaron bajo el microscopio.

Identificaron fibras de microplásticos, que son un problema grave para la salud.

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En la sal refinada, evidentemente, no hay microplásticos, porque se la procesa para limpiarla de materia orgánica, así como de otros contaminantes, puntualizó.

La sal en Ecuador es segura, sostuvo, y pidió que se evite el consumo de aquella que no haya pasado por un proceso de refinación.

En el caso del manejo artesanal, en muchos casos es bueno, pero en otros puede ser perjudicial para la salud, especialmente por la presencia de microplásticos y metales tóxicos.

La investigación duró alrededor de seis meses, pues tomaban muestras de las mismas marcas durante periodos de tiempo para identificar distintos números de lotes de diferentes fechas de elaboración para que fuera representativa.

Sobre la sal en grano, adquirieron algunas muestras que compraron en tiendas y otras que recogieron de algunas fuentes salinas.

“En el momento en que el agua se evapora, ahí está la sal que no está refinada y esa sal, de hecho, está contaminada principalmente; lo más evidente son los microplásticos, pero también está el resto de los contaminantes”, dijo.

Sobre las denominadas sales del Himalaya, señaló, al parecer tienen buen control de calidad, pero se mostró escéptico de que contengan algún beneficio nutricional.

Especialistas analizan muestras recolectadas en equipos especializados. Foto: Cortesía

Próximos pasos de la investigación

La conclusión general de los estudios que han hecho es que hay niveles de contaminación preocupantes y, por otro lado, no se está prestando atención al enfoque de cómo esto está impactando en la salud.

La idea de la universidad, expresó Navarrete, es poder generar tanta información que sea lo suficientemente crítica para que exista un programa de evaluación de contaminación con metales tóxicos en la población.

El siguiente paso será analizar las sales con las que se alimentan a los animales, lo que podría ser una potencial fuente de contaminación indirecta. (I)