Crujiente y dorada luce su piel, la humedad de su cuerpo invita a pecar, a saciarse, a deleitarse con el exquisito sabor de su jugosa e irresistible carne. Aquel cerdo horneado reposa acostado en el mostrador de la hueca Cosas Finas de la Florida.
La hueca Cosas Finas de la Florida tiene cinco generaciones, empezó hace 150 años y ofrece hornado, fritada y chicharrón.


Crujiente y dorada luce su piel, la humedad de su cuerpo invita a pecar, a saciarse, a deleitarse con el exquisito sabor de su jugosa e irresistible carne. Aquel cerdo horneado reposa acostado en el mostrador de la hueca Cosas Finas de la Florida.
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