El aroma de café y el sonido del agua corriendo por una pequeña gruta construida en honor a la Churonita, la Virgen del Cisne, dan la bienvenida a los visitantes.
Publicidad
Óscar Leiva trabajó en varios oficios de la capital antes de cocinar las primeras humitas, hace más de 23 años.


Publicidad
Actualizado el
El aroma de café y el sonido del agua corriendo por una pequeña gruta construida en honor a la Churonita, la Virgen del Cisne, dan la bienvenida a los visitantes.