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Los hospitales de Quito amplían atención por afecciones respiratorias en niños

En el IESS de Carcelén actualmente atienden a 200-250 pacientes pediátricos diarios, cuando hace tres semanas eran unos 50.

En el hospital general San Francisco del IESS, ubicado en Carcelén, en el norte de Quito, han aumentado los pacientes con enfermedades respiratorias. Alfredo Cárdenas/ EL UNIVERSO. Foto: El Universo

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Yolanda Malquín, de 38 años, estaba la mañana de este lunes, 21 de noviembre, en Emergencia Pediátrica del hospital general San Francisco, del IESS, en Carcelén, norte de Quito.

Acompañaba a su hijo Abraham, de 8 años, quien, acostado en una cama, jugaba con un teléfono celular.

Neumonía bacteriana es el cuadro que padecía el niño. A ratos, tosía.

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Fiebre, mocos, dolor de garganta y malestar general son los síntomas que padecía desde el sábado, según contó su madre.

Lo internaron el domingo porque empezó a tener dificultad para respirar y le pusieron oxígeno.

Presume que se contagió en la escuela, pues se han presentado casos de gripe mientras que en su casa nadie, a excepción de él, está enfermo.

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María Guaraca contó que su hija, Jadira, de 4 años, padecía fiebre y tos. Esperaba una segunda atención, pues a la niña le habían colocado una cinta verde en la muñeca del brazo derecho.

Andrés Mora, director médico del hospital, indicó que hay mayor cantidad de gente que presenta enfermedades respiratorias.

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Actualmente atienden de 200 a 250 pacientes pediátricos diarios, cuando hace tres semanas eran unos 50.

Para atender la mayor demanda han aumentado dos consultorios pediátricos con ocho camas para atender en emergencia.

Agregó que hay 20 camas que están ocupadas al 100 %, pero ya no se pueden ampliar. Podría aplicarse un sistema de derivación.

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En las afueras del hospital del IESS de Carcelén algunos niños y sus padres esperaban por una segunda valoración médica. Alfredo Cárdenas/ EL UNIVERSO. Foto: El Universo

De los niños que se atienden, a un 80 % se los cataloga como con “enfermedades leves” y se los identifica con un color verde, por lo que pueden ser atendidos en centros de salud.

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Sus cuadros médicos son fiebre, dolor de cabeza, secreción nasal y tos.

Mora hizo un llamado a los padres y madres de familia para vayan a centros de salud o a médicos cercanos, para evitar que lleguen a un hospital, donde la atención es para casos graves.

En el Hospital del IESS Quito Sur, la atención principalmente está en la sala de emergencia, donde al día hay de 4 a 6 cubículos de atención habilitados para pacientes pediátricos, y en horas pico, entre 10:00 a 14:00 y luego pasadas las 17:00 a 21:00, se activan entre 10 y 15 cubículos.

“Eso es algo dinámico, que se activa día a día dependiendo del flujo de pacientes”, indicó Juan Sánchez, gerente general.

Adriana Arnao, infectóloga pediátrica de hospitales privados, indicó que han aumentado las afecciones respiratorias por todos los virus, entre ellos el de la influenza, lo que atribuyó a lo que llamó “deuda inmunológica”, debido a que los niños se mantuvieron en sus hogares por la pandemia del coronavirus y su sistema inmune no se preparó.

Acotó que entre octubre y marzo es normal que haya más infecciones respiratorias, pero se están viendo mucho más.

“Todos los hospitales, tanto públicos como privados, están abarrotados de niños con neumonías”, señaló.

Las sugerencias hacia padres y escuelas son estas: uso de mascarillas, lavado de manos, evitar lugares con aglomeraciones de personas —como centros comerciales—, buena ventilación en hogares y centros de educación; si hay personas enfermas, que no asistan a actividades escolares.

Si bien hay cuadros graves por los que se hospitalizan, la mortalidad es baja, acotó Arnao.

En uno de los ingresos al hospital general del IESS de Carcelén se instaló un punto de vacunación contra la influenza y el coronavirus, porque el Gobierno lleva adelante una campaña de inoculación hasta 2023.

Ruby Ruiz, de 31 años, se vacunó contra la influenza. Adujo que era para evitar algún contagio de la gripe. En su caso, aún le daba de lactar a su hija, de 10 meses, quien podía ya ser inmunizada.

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El ministro de Salud, José Ruales, mencionó que las vacunas fueron repartidas la semana pasada.

Agregó que hay una nueva vacuna para la influenza, porque cada año se genera una de acuerdo a las cepas que están circulando.

La vacuna actual, por ejemplo, tiene la cepa AH1N1, AH3N2, que es la que más está circulando —agregó Ruales— y está provocando algunas hospitalizaciones, e incluye además la influenza tipo B.

La inoculación está dirigida a mayores de 65 años, mujeres embarazadas, niños de entre 3 meses y 6 años, personas con discapacidad, cuidadores de adultos mayores o de personas con discapacidad, así como a personal de salud.

“Estamos tanto en los centros de salud como en brigadas, que estamos yendo hacia diferentes establecimientos y que también las brigadas estarán en lugares de vacunación masiva donde suele ir la gente, en centros comerciales, en eventos, etc.”, dijo Ruales en Radio City. (I)

Redacción
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