Minutos antes de las 10:00 de este domingo, la imagen de la Virgen de El Cisne fue trasladada desde el interior de la Basílica hasta el altar del denominado campo mariano, ubicado a pocos metros, pero que pudo alojar a más gente.

“La imagen está hermosísima”, dijeron quienes animaron la actividad y describieron su vestimenta, que incluyó una corona de oro, un vestido color beis con detalles palo de rosa y un velo blanco.

“La fe la vivimos cada día y todos los días expresamos nuestra fe en familia”, expresó monseñor Walter Heras, obispo de Loja. Y es que muchos fueron los devotos que llegaron caminando hasta El Cisne, solos, en pareja o en familia, desde varios sectores de Loja y de la vecina provincia del Azuay.

Empezaron a llegar desde la tarde del sábado para rezar, para arrodillarse frente a la imagen y agradecer por la intercesión de la Virgen en los favores recibidos.

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Se incrementan las visitas al santuario de El Cisne, en Loja

La aglomeración por momentos fue imposible de evitar, pero hubo medidas de control y bioseguridad, especialmente, en cuanto al uso de mascarilla, alcohol y gel.

“Ahora tomando las medidas de bioseguridad y también con esa confianza plena de que la Virgen hará grandes cosas, hemos venido. Hay tantas familias que lo están expresando, expresan su fe y ese amor a la madre del Señor”, sostuvo monseñor Heras.

Este domingo 15 de agosto, en la solemnidad de la asunción de la Virgen María, el obispo también celebró un año más de ordenación sacerdotal.

“Hace 29 años, un día como hoy, recibí mi ordenación sacerdotal. Hay que celebrarlo junto con la madre de Dios. El pedido que le he realizado a la Virgen de El Cisne es que cese esta pandemia, que tengamos tranquilidad. Que tengamos unión familiar”, expresó entre los aplausos de los presentes.

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Fue un domingo atípico, pues la fiesta religiosa tuvo sus limitantes en cuanto al número y la presencia de fieles. Aunque la misa principal se transmitió por redes sociales y algunos medios de comunicación de Loja se evidenció una considerable presencia de devotos.

Pese al temor por la pandemia impusieron su fe y devoción. “Con María juntos nos cuidamos” es el eslogan de estos días en el santuario nacional.

Los peregrinos y priostes de los comités 14 y 15 de Agosto fueron los encargados de organizar junto con las instituciones de control los actos del fin de semana.

Restricciones por placas para ingreso a santuario de El Cisne, de donde la Churonita no saldrá en procesión por segundo año seguido

“La celebración se la ha hecho en el campo mariano y estamos haciendo lo posible para exigir la mascarilla, el alcohol, la toma de temperatura y en lo posible el distanciamiento. Las eucaristías serán cada dos horas, la comunión la estamos dando, salen los sacerdotes para evitar aglomeración. La bendición con agua fue suspendida, sin embargo, los fieles recibieron la señal de la cruz en forma general”, afirmó el rector del santuario nacional, padre Sócrates Chinchay.

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La salida de la gente que se apostó en los graderíos se realizó, de acuerdo con la organización, ordenadamente con la guía de personal del santuario.

Los lojanos se preparan para ver a la Virgen de El Cisne desde el próximo 20 de agosto en la Catedral.

Se ha ratificado que no habrá peregrinación y romería ni acompañamiento a la imagen, pues será trasladada en completo sigilo, para lo cual se ha montado un operativo de inteligencia y seguridad por parte de la Policía Nacional. (I)