Portoviejo

Para organismos de defensa y protección de flora y fauna como la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), especies de tortugas marinas como la laúd (Dermochelys coriácea) y la tortuga verde (Chelonia mydas) están en riesgo.

La primera tiene un riesgo de extinción y la segunda presenta un descenso notable de su población.

En el 2011, la UICN realizó un estudio y determinó que las amenazas más importantes a todas las poblaciones de tortugas marinas son las capturas accidentales durante la pesca de otras especies y la recolección de huevos de tortugas para comerlos.

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En los últimos años, en costas manabitas se ha logrado detectar la presencia de tortugas laúd luego de más de 40 años de que aquello no sucediera. El reporte de un desove se dio en noviembre del 2020 y la eclosión a fines de enero del 2021, en la playa Punta Bikini, del cantón Sucre, en el norte de Manabí.

Desde hace tres años voluntarios de la Fundación Contamos Contigo Ecuador realiza el monitoreo de estas especies en la playa Punta Bikini. Los resultados indican que solo una madre laúd es la que desde noviembre de 2020 ha depositado en cinco nidos huevos que tras su proceso eclosionaron unas 150 tortugas laúd que tras nacer buscaron el mar.

Tortugas laúd, en Manabí y luego de casi 4 décadas de primer registro de eclosión

El año anterior, en Same, en la provincia de Esmeraldas, y Las Tunas, en Manabí, también se produjo el desove de huevos de tortuga laúd, pero las anidaciones fracasaron, declaró Kerly Briones, vicepresidenta de la Fundación Contamos Contigo Ecuador.

“Estamos en conversaciones con colegas (protectores de fauna marina) de México, del porqué ahora están volviendo a anidar, y la respuesta es que nunca dejaron de venir, sino que antes no había monitoreo en playas, porque conversamos con la población y nos dicen que esta tortuga nacía en esta zona”, declaró la activista de la defensa de fauna marina.

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La tortuga laúd es la más grande y pesada de los quelonios marinos, pues llega a tener un peso de unos 500 kilos y en promedio mide entre 130 y 175 centímetros. Las hembras anualmente en promedio pueden realizar entre cinco a nueve anidadas de huevos al año.

En el 2020, el portal de la organización de defensa de flora y fauna española Ecología Verde informó, a base de indagaciones de organismos como la UICN, que se calcula que para esa época existían en el mundo unas 30.000 ejemplares de la tortuga laúd y que en los próximos 30 años podría extinguirse del océano Pacífico.

En Manta, la defensa y protección de nidos en sus playas tiene más de una década con políticas públicas a través del Refugio de Vida Silvestre y Marino Costera Pacoche, sector ubicado a 30 kilómetros al suroeste de este cantón.

En los últimos once años, de acuerdo con la estadística facilitada por este Refugio de Vida, fueron protegidos 2.996 nidos; solo en el periodo de mayo del 2021 a mayo de este 2022, se registraron y protegieron unos 326 nidos, en su mayoría golfinas y algunas verdes, señaló Iliana Solórzano, administradora de este espacio de reserva.

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El mayor número de desove de tortugas se da en las playas de San Lorenzo y La Botada, en la zona rural de Manta. El 92 % del total de todos los nidos detectados en este cantón se lo ubica en estas dos playas, principalmente en San Lorenzo, donde, de acuerdo con la estadística recabada, nace, se protege uno de cada dos nidos que escogen las tortugas de todos los balnearios mantenses.

2.670 nidos de tortugas han sido monitoreados durante 10 años en playas de Manabí

El trabajo de preservación ha sumado a que se haga un proceso de concienciación a la población que vive cerca de estas playas, a dueños de restaurantes e incluso los dueños de carpas que con fines turísticos ubican en costas de playas como San Lorenzo, para también involucrarlos en el proceso de ayudar en la protección de nidos de tortugas.

“Es una suma de voluntades importantes, recordemos que las tortugas hembras vuelven a anidar a la playa donde nacieron”, recordó Solórzano.

En Punta Bikini, la playa donde nacieron más de un centenar de tortugas laúd, también se inició un proceso de concienciación para esta caleta de pescadores artesanales.

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Desde el mes pasado en varios barrios de esta y otras playas del norte de Manabí se ubicó una gigantesca pantalla dentro del proyecto denominado Tortucine playero, en donde se busca crear espacios de diálogos y reflexión sobre la protección de ecosistemas marinos.

La Fundación Contamos Contigo Ecuador logró concretar esta idea gracias al único ente que apoya a los voluntarios de este colectivo, como lo es la organización no gubernamental WildAid.

En las proyecciones fílmicas, que han observado centenares de personas, se destacan distintos minidocumentales referentes a las tortugas marinas, sus amenazas y cómo todos pueden ayudar a cuidar estas especies, en funciones que se brindan todos los miércoles desde las 18:00 y hasta el 13 de julio en balnearios de los cantones Sucre y Portoviejo.

Precisamente, la ONG WildAid donó, a finales del 2021, a la Dirección de Biodiversidad del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, 5.000 tags y 50 aplicadores para incrementar el apoyo para la protección y conservación de tortugas marinas.

Meaghan Brosnan, directora del Programa Marino de WildAid, indicó que estas acciones forman parte de la implementación de Sistemas de Protección Marina Efectivas, y entre estas actividades en el 2021 desarrollaron la Expedición para la liberación de tortugas marinas en la isla de La Plata, donde gracias a la colaboración del Parque Nacional Machalilla y la Fundación Equilibrio Azul se pudo liberar de anzuelos a 44 tortugas marinas.(I)