Las fuertes lluvias han causado estragos en al menos siete provincias del país. Inundaciones, deslaves, ríos desbordados y calles cerradas son el resultado del inclemente clima. Las provincias más afectadas han sido Manabí, Guayas, Chimborazo, Imbabura, Pichincha, Azuay y Esmeraldas.

En Babahoyo, provincia de Los Ríos, se inundaron cuatro hectáreas de arroz y 57 viviendas quedaron inhabitables. En el mismo sector, el río La Clementina se desbordó y obligo a cerrar vías. Una situación similar se vivió en Urdaneta, Montecristi y Crucita, donde el agua llegó hasta el interior de las viviendas, causando daños y pérdidas materiales.

En San Gabriel, provincia del Carchi, el agua alcanzó 1,80 metros de altura a causa del desbordamiento de una acequia. Vehículos quedaron atrapados en el lodazal, mientras los habitantes del sector intentaban rescatar sus enseres. Loja también ha sido afectada por el desbordamiento del río Malacatos, que destruyó parte de un puente de cemento en esa localidad. Los estragos se pudieron apreciar por unas veinte cuadras aledañas al río.

Días fríos ha vivido la capital: desde el inicio del 2021 las temperaturas registradas son inferiores a las de años anteriores. Según la Red de Monitoreo de Meteorología Urbana de la Secretaría de Ambiente, la disminución de temperatura está en un rango de 0,5 °C a 2 °C, con una muestra tomada la primera semana del año.

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Esto se debe a que estamos viviendo una estación lluviosa “marcada que, de hecho, es anómala en el sentido de que se ha registrado mayor cantidad de humedad y, por ende, la presencia de precipitaciones”, según explica Javier Macas, analista del área de Pronósticos y Alertas Hidrometeorológicas del Inamhi.

Este año es el más lluvioso desde el 2017, según información del Inamhi. Es así como en Quito se han registrado 81 incidentes relacionados con el clima, durante los tres primeros meses del 2021. Se trató de 24 inundaciones, 51 movimientos en masa y seis colapsos estructurales.

Las lluvias y bajas temperaturas también afectan a ciertos negocios. Es el caso de Lucía Delgado, que tiene una heladería en el sector sur de Quito. Para ella, las ventas han disminuido hasta casi desaparecer. “Es demasiado frío, la gente no sale y si están en la calle ya no quieren comerse un helado”, añadió. Para estar en su negocio ha tenido que añadir prendas a su vestimenta. “Uso doble pantalón y tengo una cobija para taparme las piernas, porque luego son los dolores por el frío”, dijo.

Debido a la cantidad de humedad en la atmósfera es menor la radiación solar que ingresa. Sin embargo, Macas explica que el clima varía de acuerdo con el sector de la ciudad. “La diferenciación es particular de Quito, debido a su geografía”, indicó. En el norte, que es una zona más baja, tiene mayor incidencia de lluvias que llegan de la región Costa. La zona centro, sur y valles dependen de las precipitaciones de la Amazonía. Además, los barrios del sur están, generalmente, en partes altas y cuentan con pocas edificaciones, lo que produce bajas temperaturas.

Marieta Barrera vive en la zona de Chillogallo y tiene un negocio de comida rápida en la ciudadela Martha Bucaram. Ella afirmó que en estos días la sensación de frío ha sido mucho más fuerte que antes. “Saqué todas las cobijas y las puse en la cama, porque hace demasiado frío y no se puede dormir”, indicó. Ella tiene un huerto en casa y es una de sus preocupaciones, pues el frío puede matar a las plantas si llega a caer una helada: “Hasta ahora no ha pasado, pero con el frío se caen las hojas y las plantas quedan débiles”.

En lo que va de marzo se ha registrado la temperatura más baja el día 5, cuando llegó a los 4,8 °C. Esto lo reportó la estación meteorológica de Izobamba, en el sur de la ciudad, en horas de la madrugada.

Desde finales de febrero las lluvias no han cesado, lo que ha dejado pocos días despejados. De hecho, el Inamhi aseguró que se espera la misma situación para los próximos cinco días.

El principal cambio en el clima se podría ver desde el 21 de este mes, dependiendo de las condiciones climáticas, explicó Macas. Añadió que las lluvias serán específicas en ciertos sectores y se podrá notar una mejoría en el clima. (I)