Cien ampollas de medicamentos oncológicos de alto costo, más de 85.000 unidades para el tratamiento de fibrosis pulmonar idiopática y cerca de 100.000 unidades para trastornos psiquiátricos fueron entregados en días pasados en el Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM) con el objetivo de enfrentar el desabastecimiento del sistema público.
Al ser el hospital más grande del país, autoridades del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) afirmaron sentirse felices de poder llegar con insumos médicos a uno de los tres establecimientos más grandes del país.
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Después de todo el trabajo que implica publicar los procesos, recibir ofertas y garantizar transparencia, entregar la medicina es la mejor parte, indicó el entonces presidente del Consejo Directivo del IESS, Édgar Lama.
Sin embargo, el panorama en los exteriores del HCAM se mantiene algo distinto. Familiares de pacientes aún esperan por ciertas medicinas de enfermedades catastróficas que, según el IESS, se entregaron semanas atrás y se completará el abastecimiento con fármacos para tratamientos oncológicos y para artritis reumatoide.
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Desde la fundación Ariel Chicho Gavilánez, que ayuda a pacientes con la distrofia muscular de Duchenne, han afirmado que en octubre anterior se cumplió un año sin la entrega regular del medicamento Translarna, que minimiza los intensos dolores que produce esta patología degenerativa.
“La verdad que ha sido muy perjudicial. Capacidades que tenían, como comer solos o lavarse los dientes, han perdido“, explicó la fundación a través de una vocera que prefirió no identificarse.
El ahora expresidente del IESS destacó la llegada de un medicamento esencial para el tratamiento de la leucemia y otros tipos de cáncer, cuyo valor unitario bordea los $ 100.
Esto, mientras ciudadanos aseguraron que el proceso de entrega de medicamentos se percibe lento. “Medicinas como digeril u omeprazol sí hay, pero para el área oncológica aún no terminan de abastecer o, por lo menos, la adjudicación se tarda bastante", afirmó un ciudadano que mantiene activo un tratamiento oncológico y que meses atrás tuvo que adquirir los medicamentos de forma externa para que le puedan ayudar con su aplicación en el hospital.
De igual forma, en el Hospital Eugenio Espejo, personas suelen esperar sentadas atrás de la puerta de emergencia. Días atrás, un adulto mayor salió de la casa de salud y contó que ciertas medicinas todavía no disponen, pero su esposa pudo recibir su tratamiento después de meses.
“A mi esposa sí le ayudaron con las pastillas. Escuché que aún falta que lleguen algunas, pero por lo menos la que le compete a mi señora sí logramos conseguir en la mañana que nos acercamos”, mencionó el adulto.
Más de 50 comisiones técnicas trabajan en la verificación de los requisitos y los estándares que deben cumplir los proveedores nacionales.
Su labor se centra en revisar especificaciones técnicas y garantizar que cada ítem responda a la demanda real del sistema de salud.
El ministerio levantó la necesidad técnica para asegurar un abastecimiento sostenible, en cumplimiento del Decreto Ejecutivo 133, emitido por el presidente Daniel Noboa, que además designó a la vicepresidenta María José Pinto para que asuma funciones en la cartera de Estado.
Ante esto, a fin de garantizar la mayor participación posible, el IESS realizó invitaciones directas a más de 9.000 proveedores nacionales e internacionales. (I)