La Agencia Metropolitana de Control (AMC) clausuró un camal clandestino que funcionaba en una vivienda adaptada en la parroquia rural de Yaruquí, en el nororiente de la capital.
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También se encontraron baldes con sangre y desechos de carne que generaban un foco de moscas y otras plagas.


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La Agencia Metropolitana de Control (AMC) clausuró un camal clandestino que funcionaba en una vivienda adaptada en la parroquia rural de Yaruquí, en el nororiente de la capital.