El inesperado ingreso de agua por el techo de la minicentral Toachi, que el pasado 18 de febrero sorprendió y causó alarma a tres técnicos que realizaban trabajos en el interior, fue un “riesgo” contemplado pero poco probable dentro de las labores de desalojo de sedimentos que se ejecutan en el lugar, que es parte del complejo hidroeléctrico Toachi Pilatón.

La situación no causó daños en equipos ni afectó al personal y se trató de un “evento menor”, aseguraron Daniel Correa, subgerente de Producción de la Unidad de Negocios Hidrotoapi, y Graziano Silva, jefe de centrales de Toachi Pilatón.

Durante un recorrido realizado en la minicentral, el 25 de febrero, una semana después del evento, Correa y Silva indicaron que se analizan las circunstancias del incidente, con el fin de mejorar los procedimientos operativos.

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Según relató Correa, el hecho ocurrió alrededor de las 16:00 del 18 de febrero, varias horas después de que se iniciaron las “maniobras de desalojo de sedimento”.

Para ese momento, agregó Silva, la minicentral Toachi, que tiene una capacidad de generación de 1,4 megavatios (MW), ya había sido apagada y los equipos “desenergizados”.

También estuvo fuera de servicio la central Alluriquín, de 204 MW, que toma agua del embalse del río Toachi -que está encima de la minicentral- y es conducida a través de un túnel de carga hacia la casa de máquinas de Alluriquín.

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¿Qué fue lo que pasó? Correa explicó que se realizó una maniobra que consistió en interconectar la descargar de la central Sarapullo (49 MW) con el túnel de carga de Alluriquín.

Afirmó que dicha maniobra no fue improvisada. “No hay ninguna negligencia, esto es un procedimiento operativo”, sentenció y ratificó que es parte de los procedimientos operativos por las condiciones de ese momento.

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Además, indicó que ya se realizó antes, para la puesta en servicio de la central Alluriquín.

Esto tiene relación con el desalojo de sedimentos del embalse de la presa del río Toachi, que es de donde se abastece la minicentral.

Silva y Correa explicaron que el desalojo se efectúa cuando el nivel del embalse está en descenso y se lo ejecuta de manera controlada.

“El evento fue menor y fue mitigado a través de los planes de contingencia y usando sistemas de bombeo para vaciado y drenaje, con lo que se pudo desplazar el agua que se metió a la minicentral. Se tenía que hacer únicamente con la condición del embalse en proceso de descenso”, describió Silva.

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“Era un riesgo que estaba contemplado, pero había una mínima probabilidad de que ocurra”, señaló Correa.

En el recorrido por las instalaciones, los técnicos mostraron los equipos que recibieron la descarga de agua. Estaban habilitados, luego de haber sido intervenidos y recuperados.

También permitieron el acceso a la turbina de minicentral Toachi, que está apagada desde el 18 de febrero y continuará así hasta inicios de marzo, mientras se desarrolla el mantenimiento por desalojo de sedimentos y se recupere toda la cota del embalse de la presa Toachi.

Con la información que se está recopilando se evaluará si el mantenimiento de la presa del embalse Toachi se debe realizar cada seis meses o un año, indicó el subgerente.

El complejo hidroeléctrico Toachi Pilatón fue inaugurado en su totalidad en abril de 2025. Tiene una capacidad instalada de 254 MW, de los cuales 49 MW aporta la central Sarapullo, 204 MW Alluriquín y 1,4 MW la minicentral Toachi.

Por los trabajos que arrancaron a mediados de febrero de 2026, actualmente está en funcionamiento únicamente Sarapullo. (I)