Los precios de los combustibles bajaron para este mes: las gasolinas extra y ecopaís en 5 centavos por galón y 17 centavos menos el sugerido para la súper, el diésel disminuyó casi 5 centavos.

La reducción pudo ser entre 8 y 9 centavos mayor, según los distribuidores de combustibles. Ivo Rosero, presidente de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador (Camddepe), explica que no lo fue por el cambio en el cálculo del margen de ganancia a las abastecedoras de combustibles, que se ajustó por segunda vez al alza y pasó de alrededor del 4 % al 11,65 % actualmente.

El Decreto Ejecutivo 278, emitido por la vicepresidenta María José Pinto, el sábado 10 de enero, ajustó por segunda ocasión el margen de ganancia a las abastecedoras de combustibles.

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El primer ajuste ocurrió en agosto del 2025 con el Decreto 83, que sustituyó una variable en la fórmula que se utiliza para calcular el precio de los combustibles, que resulta del precio de paridad de importación multiplicado por el RTN, que, de acuerdo con el experto, es una variable que hasta ese momento se medía con el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a diez años plazo, que era de alrededor del 4 %, con lo que se calculaba el margen de las abastecedoras.

En este cálculo no se incluyen los márgenes de comercializadoras ni de las estaciones de servicio.

La variable del RTN se sustituyó por el rendimiento de los bonos de deuda interna ecuatoriana que está entre 7,4 % y 7,6 %, dependiendo del bono, según Rosero; y lo que ya para agosto del 2025 representó un alza de entre el 3,6 % y el 4 % en el margen de las abastecedoras.

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Ahora, con el Decreto 278, el componente del RTN se sustituyó por el promedio simple de la tasa de interés efectiva referencial mensual para el segmento productivo empresarial, publicada por el Banco Central del Ecuador, de los dos últimos ejercicios fiscales.

Esto significa, según Rosero, que de los 7,4 %, aproximadamente, de los bonos de deuda interna, el rendimiento subió a 11,65 %, es decir, otro 4 % más, lo que causó sorpresa en los distribuidores de combustibles.

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De acuerdo con el decreto, esta modificación se dio después de un dictamen favorable del Ministerio de Economía y Finanzas, que señaló que “la incorporación de elementos técnicos de cálculo, alineados con la naturaleza comercial y productiva del Ecuador, permite establecer parámetros técnicos actualizados, consistentes y coherentes, de modo que la metodología de cálculo de precios refleje con mayor precisión las condiciones reales del mercado, fortalezca la racionalidad económica del sistema de precios y evite distorsiones derivadas del uso de referencias vinculadas al costo de financiamiento soberano, las cuales resultan ajenas a la naturaleza comercial y productiva de la actividad de que se trata”.

“A nosotros nos sorprendió, es algo que no lo esperábamos, es el segundo incremento que tienen las abastecedoras, que obviamente lo paga el consumidor”, advierte Rosero.

Y explica que este incremento en centavos, si se toma en cuenta que el precio de paridad de importación está en alrededor de $ 2,20 y $ 2,40, con todos sus componentes, es entre $ 0, 22 y $ 0,23 por galón para la abastecedora, que es lo que representa el 11,65 %.

“Pensamos que este es un nuevo intento de que nuevos actores participen en el mercado nacional importando combustible, pero al momento solo hay dos abastecedoras que están operativas, la una es Petrocomercial, que es abastecedora y comercializadora al mismo tiempo, y Primax, que ya ha estado operando en algunas ocasiones como abastecedora”, señala Rosero.

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No obstante, advierte que mientras no se liberalicen los precios de los combustibles no va a haber interés de empresas comercializadoras en venir a Ecuador: “Nadie en su sano juicio va a comprar combustible caro en el exterior para competir con un combustible subsidiado dentro del Ecuador”.

Además, el dirigente identifica otra problemática al analizar la cadena de comercialización de combustibles, que es integrada por tres actores: abastecedoras, comercializadoras y las estaciones de servicio. Rosero asegura que el problema es que existen grupos económicos que tienen toda la cadena de comercialización.

“Si es que se premia solo a la primera capa, que son las abastecedoras, sin considerar a la que distribuye, que somos las estaciones de servicio, y sumando el fuerte impacto que tuvo el incremento del diésel de $ 1 por galón, puede sentar las bases para el establecimiento de un monopolio”, porque “a un grupo económico, cualquiera que fuere, que tiene abastecedora, comercializadora y estaciones de servicio, no le va a interesar que las estaciones de servicio incrementen su margen, y tampoco lo va a hacer”.

En este sentido, trasladando el análisis al precio que paga el consumidor, Rosero asegura que si no se hubiese cambiado el componente para el cálculo de los precios de los combustibles, la disminución en los valores vigentes hubiese sido aún mayor. “Probablemente entre 8 y 9 centavos más de disminución de precios es lo que podría haberse dado”, calcula.

¿Por qué están a la baja los precios de los combustibles?

De acuerdo con Oswaldo Erazo, secretario ejecutivo de la Camddepe, la baja de los precios de los combustibles se debe porque a pesar de que el mercado petrolero mundial está viviendo una fuerte turbulencia, por problemas geopolíticos como las situaciones en Venezuela, Irán, Yemen, Rusia y Ucrania, los precios del petróleo no se han disparado porque existe una sobreoferta del crudo.

Según Erazo, se estima que este año habrá una sobreoferta de 3,5 millones de barriles diarios a nivel mundial. Esta situación hace prever que los precios del petróleo se mantendrán e incluso se reducirán, lo que influye en que los precios de los combustibles no se disparen al alza, en especial los precios de las gasolinas.

Sin embargo, advierte que la baja de precios del petróleo afecta a la economía del país más que la baja de precios de los combustibles, a pesar de que Ecuador es altamente dependiente de las importaciones de combustibles.

“En volumen exportamos más petróleo que lo que importamos. En este escenario no cumpliríamos con los precios del petróleo presupuestados, y por cada dólar menos de precio, al año se perderían 110 millones de dólares”, calcula el experto.

Por su parte, Rosero indica que se estima que la tendencia de los precios a la baja del crudo y de sus derivados se extenderá hasta agosto del 2026. (I)