En Ecuador más personas tienen posibilidad de acceder a una cuenta bancaria, según revela el informe Global Findex que acaba de publicar el Banco Mundial (BM). Es que en cuatro años se registró un incremento importante de 13 puntos porcentuales en la población de más de 15 años que maneja una cuenta bancaria. En el 2017 era 51 % y el 2021, 64 %. El dato del porcentaje de acceso a una cuenta bancaria aparece en ese estudio que se publica cada tres años y es uno de los indicadores que miden el grado de inclusión financiera.

De acuerdo con los datos, Ecuador ha venido creciendo de manera sostenida en este indicador, pues en 2011 llegaba apenas al 31 % y ya para 2014 subió al 46 %. A finales de 2021 llega al 64 %. Sin embargo, este porcentaje está por debajo del promedio que se maneja a nivel mundial y del de América Latina. Es que en 2021, el 76 % de los adultos a nivel mundial contaba con una cuenta en un banco, otra institución financiera o por medio de un proveedor de dinero móvil, lo que marca un aumento en relación con el 68 % que se registraba en 2017 y el 51 % en 2011.

En América Latina y el Caribe, indica el informe, se observó un aumento de 18 puntos porcentuales en la tenencia de cuentas desde 2017, el mayor aumento de todas las regiones en desarrollo a nivel mundial, lo que resultó en que el 73 % de la población adulta sea titular de una cuenta.

El Banco Mundial sostiene que la pandemia de COVID-19 ha estimulado la inclusión financiera, lo que generó un gran aumento en la adopción de pagos digitales en el contexto de una expansión a nivel mundial de los servicios financieros formales. Esta expansión, a su vez, creó nuevas oportunidades económicas, lo que contribuyó a reducir las disparidades de género en la tenencia de cuentas, además de generar resiliencia en los hogares para lograr una mejor gestión de las crisis financieras, de acuerdo con la base de datos Global Findex 2021.

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En Ecuador, de lo que se conoce, un factor importante que generó el crecimiento en cuentas bancarias tiene que ver con el pago del Bono de Desarrollo Humano a través de transferencias, justamente por el tema del COVID-19. Normalmente las personas que cobran este bono iban a las agencias bancarias y realizaban filas largas para poder acceder al beneficio; sin embargo, la pandemia obligó a la apertura de cuentas para recibir el dinero, y muy posiblemente a empezar a realizar pagos digitales.

De acuerdo con el Banco Mundial, si bien, en estudios anteriores de Findex durante la última década, gran parte del crecimiento se concentraba en India y China, el estudio de este año indica que el porcentaje de tenencia de cuentas aumentó en dos dígitos en 34 países a partir de 2017.

Adicionalmente, la pandemia ha estimulado el uso de medios digitales. En América Latina, el 40 % de los adultos hizo pagos digitales a comercios minoristas, incluido el 14 % de adultos que realizaron dichas operaciones por primera vez durante la pandemia. Asimismo, la pandemia impulsó la adopción digital para el 15 % de los adultos que realizaron su primer pago de facturas de servicios públicos directamente desde su cuenta por primera vez durante la pandemia, más del doble con respecto al promedio en países en desarrollo.

Aún existen oportunidades para un uso aún mayor de los pagos digitales, dado que 150 millones de adultos bancarizados realizaron pagos a comercios minoristas solo en efectivo, incluidos más de 50 millones de adultos bancarizados en Brasil y 16 millones de adultos bancarizados en Colombia.

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“La revolución digital ha catalizado aumentos en el acceso y el uso de los servicios financieros en todo el mundo, lo que ha significado una transformación en las formas en que las personas realizan y reciben pagos, concretan préstamos y ahorran”, señaló David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial. Además comentó que la creación de un entorno normativo propicio, la promoción de la digitalización de los pagos y la mayor expansión del acceso a cuentas y servicios financieros formales para las mujeres y los sectores pobres son una prioridad.

Por primera vez desde que se dio inicio a la base de datos Global Findex en 2011, el estudio indicó una reducción de las disparidades de género en la tenencia de cuentas, lo que se traduce en mayor privacidad, seguridad y control del dinero para las mujeres.

“El mundo tiene una oportunidad crucial de crear una economía más inclusiva y resiliente y de generar un camino hacia la prosperidad para miles de millones de personas”, afirmó Bill Gates, copresidente de la Fundación Bill y Melinda Gates, una de las organizaciones que financian la base de datos Global Findex. (I)