Las mujeres ecuatorianas registran una tasa de cumplimiento de pago del 90 %, la más alta de América Latina, según estudios de Equifax -una de las tres agencias de informes crediticios más grandes del mundo-, pero continúan enfrentando barreras en el acceso al crédito y mayores responsabilidades económicas dentro del hogar. Esta es una de las conclusiones a las que llegó un estudio de Mujer, Defensa Deudores Ecuador.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, el estudio identificó cuatro señales que evidencian cómo se está manifestando el sobreendeudamiento femenino en el país, a partir del análisis de casos atendidos durante el 2025 y los primeros meses de 2026.

Para César Coronel Garcés, abogado experto en deudas de Defensa Deudores Ecuador, el crecimiento del endeudamiento femenino responde a varios factores económicos y sociales.

Publicidad

“Seis de cada diez ecuatorianos necesitan endeudarse para cubrir necesidades básicas y tres de cada diez personas con crédito tienen calificación mala o pésima en el buró de crédito. En el caso de las mujeres, son cabeza de hogar en cuatro de cada diez hogares ecuatorianos, según el INEC”, explica.

Estas cuatro causas principales del endeudamiento femenino detectadas en Ecuador son:

Deudas asumidas por solidaridad familiar

Muchas mujeres firman como codeudoras o garantes de parejas o familiares sin conocer plenamente las implicaciones legales.

Publicidad

“Cuando una deuda entra en mora, la responsabilidad es solidaria. Eso significa que ambas personas responden por la obligación, incluso si una de ellas no utilizó el crédito”, explica Coronel.

Según el especialista, este escenario se repite con frecuencia en refinanciamientos o préstamos respaldados con documentos ejecutivos. “El pagaré es uno de los instrumentos más utilizados en demandas por deudas en Ecuador. Muchas personas lo firman sin asesoría legal y luego enfrentan procesos judiciales rápidos cuando no pueden cumplir con los pagos”, señala.

Publicidad

De hecho, resalta, más del 56 % de los procesos judiciales por deudas en el país corresponden al cobro de pagarés.

Uso del crédito de consumo para cubrir necesidades básicas

Gran parte de las deudas detectadas corresponde a tarjetas de crédito o préstamos de consumo utilizados para cubrir gastos esenciales como salud, educación o alimentación.

“Este fenómeno refleja cómo el crédito se ha convertido en una herramienta para compensar la falta de ingresos suficientes en los hogares”, indica Coronel.

Desequilibrios financieros temporales

El sobreendeudamiento puede surgir a partir de cambios imprevistos en la estabilidad financiera familiar.

Publicidad

“En muchos casos la mora aparece después de la pérdida de empleo, problemas familiares o situaciones en las que las mujeres deben asumir solas la responsabilidad del hogar y de los hijos porque el padre dejó de aportar la pensión alimenticia. Son escenarios que generan un desequilibrio financiero que puede escalar si no se toman decisiones a tiempo”, explica el experto.

Búsqueda de ayuda cuando el problema ya es judicial

Otra tendencia recurrente es que las deudoras buscan asesoría legal cuando la deuda ya está en etapa avanzada.

“Es común que lleguen a la consulta cuando existen demandas, procesos coactivos o incluso de insolvencia”, señala el especialista.

Brechas de género que influyen en el endeudamiento

A pesar de su alta responsabilidad de pago, las mujeres continúan enfrentando limitaciones estructurales dentro del sistema financiero.

Un informe de la Red Financiera de Desarrollo (RFD) revela que 1,26 millones de personas han sido “reexcluidas” del sistema financiero en Ecuador, es decir, tuvieron acceso a crédito en el pasado pero hoy ya no califican por atrasos en pagos. Entre los grupos más afectados están las mujeres.

Además, según el Global Findex del Banco Mundial, el 57 % de las personas no bancarizadas en el país son mujeres, lo que reduce su acceso al crédito formal y aumenta el riesgo de recurrir a financiamiento informal o “chulco”.

Paradójicamente, su participación en el sistema financiero continúa creciendo. Datos de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca) muestran que más del 50 % de los nuevos créditos y cerca del 60 % de los microcréditos se otorgan a mujeres. Sin embargo, persisten brechas importantes: los hombres reciben en promedio 31 % más monto de crédito y apenas el 33 % de las propiedades utilizadas como garantía están a nombre de mujeres, según análisis de Equifax.

El crédito también está vinculado al emprendimiento femenino. De acuerdo con el Global Entrepreneurship Monitor Ecuador, el 46,5 % de los nuevos emprendimientos del país son liderados por mujeres, muchas de ellas impulsadas por la necesidad de generar ingresos para sostener a sus familias.

Para Coronel, este contexto explica por qué muchas mujeres recurren al crédito como herramienta para sostener ingresos familiares o iniciar negocios. “El problema aparece cuando hay una caída en los ingresos del hogar o del emprendimiento. Lo que comenzó como una oportunidad de crecimiento puede convertirse en una carga difícil de sostener”, explica. (I)