Lejos de generar alivio, la renuncia del viceministro de Minas, Xavier Subía, quien dejó el cargo luego de decir que el Gobierno no descartaba la explotación del proyecto Loma Larga, no fue percibida por líderes sociales y autoridades locales de Azuay como una señal de que el Gobierno mantiene su postura de “no ir más” con el desarrollo de la mina.




















