Sin sus 112 asientos, el tren de aterrizaje, los equipos electrónicos y los paneles de cabina... Así se encuentra un Boeing 737-200 que operó para la desaparecida aerolínea Ícaro y cuyo último vuelo fue en el 2012.
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La empresa legalmente no está cancelada, sigue en fase de disolución-liquidación


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Sin sus 112 asientos, el tren de aterrizaje, los equipos electrónicos y los paneles de cabina... Así se encuentra un Boeing 737-200 que operó para la desaparecida aerolínea Ícaro y cuyo último vuelo fue en el 2012.