El mercado de servicios tercerizados continúa ganando terreno en América Latina, impulsado por la necesidad de las empresas de operar con mayor eficiencia y adaptarse con rapidez a entornos económicos cada vez más volátiles. En este contexto, la externalización de procesos de negocio (BPO) se ha convertido en una herramienta clave para fortalecer la competitividad y optimizar recursos en múltiples sectores.