El ministro de Minas y Energía de Colombia, Edwin Palma, rechazó la decisión adoptada por Gobierno de Ecuador de incrementar en más de 900 % la tarifa de transporte de crudo colombiano a través del Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), pasando de una tarifa cercana a $ 2,5 por barril a más de $ 30 por barril para usuarios extranjeros, según un comunicado de ese ministerio, publicado este martes, 27 de enero.
La reacción del lado colombiano se da en respuesta a lo indicado por la ministra de Ambiente y Energía, de Ecuador, Inés Manzano, el lunes pasado, cuando anunció el incremento de la tarifa en reciprocidad a la decisión adoptada por el vecino país, luego del anuncio del presidente Daniel Noboa de una tasa del 30 % a las importaciones que lleguen de Colombia a partir del 1 de febrero, por la “falta de reciprocidad y acciones firmes” de ese país en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
“Entonces lo que nosotros hemos hecho en reciprocidad, como yo lo anuncié. Hay que hacerles entender que yo también te estoy dando un servicio y que es un servicio importantísimo para Ecopetrol y las empresas colombianas, ellos no tienen el crudo porque ese sector de Colombia es en donde hay actividades ilícitas”, mencionó Manzano.
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Por su lado, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia calificó la medida como unilateral y desproporcionada, y que no responde a criterios técnicos ni económicos y afecta directamente la viabilidad de la producción petrolera en el sur del país, particularmente en el departamento del Putumayo, donde operan pequeños y medianos productores que sostienen empleo, encadenamientos productivos y estabilidad social en una región históricamente excluida.
“Esta decisión del Gobierno Ecuatoriano es una nueva agresión al pueblo. Ahora elevan unilateral y arbitrariamente el precio del transporte de crudo por uno de sus oleoductos violando, nuevamente, compromisos previamente adquiridos, como el acuerdo del 13 de febrero de 2011. Afectando principalmente a pequeños productores de crudo”, afirmó Palma.
Agregó que el incremento tarifario se presenta, además, en un contexto de caída del precio internacional del crudo, lo que reduce sustancialmente los márgenes de rentabilidad y expone a las empresas a pérdidas significativas, cierres operativos y suspensión de producción, con impactos directos sobre el empleo y la economía regional.
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El Gobierno de Colombia considera que esta decisión desconoce el espíritu del Acuerdo Binacional para promover y facilitar el transporte y exportación de hidrocarburos, así como los principios de integración, cooperación y libre tránsito que rigen las relaciones entre países miembros de la Comunidad Andina.
“Propusimos diálogo, pero nos responden con agresiones, basadas en excusas. Estábamos a punto de iniciar conversaciones y las cancelaron para volver a agredir. Confiamos en que la diplomacia y el diálogo franco sirvan para retornar a la normalidad en beneficio de nuestros pueblos”, agregó Palma
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Sin embargo, reiteró la voluntad de diálogo, negociación y solución concertada, privilegiando los mecanismos diplomáticos y comunitarios, con el fin de restablecer condiciones de previsibilidad, proporcionalidad y no discriminación en el transporte de hidrocarburos. (I)























