En un país reconocido por su riqueza natural, la biodiversidad comienza a ocupar también un espacio dentro del mercado financiero. Ecuador registra un hecho inédito con la emisión del primer bono de biodiversidad del país, un instrumento que busca dirigir capital hacia proyectos productivos que contribuyan a la conservación, restauración y uso sostenible de los ecosistemas. La operación alcanzó los 120 millones de dólares y contempla un plazo de hasta cinco años.
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Banco Bolivariano introduce en Ecuador un nuevo mecanismo financiero destinado a impulsar actividades económicas que, además de generar valor productivo, contribuyan a la conservación y restauración del patrimonio natural del país. Este bono se convierte, además, en el primero de su tipo emitido en Ecuador y el de mayor tamaño en América Latina dentro de esta categoría, según representantes de la entidad financiera.
El instrumento se orienta a financiar iniciativas vinculadas con cinco ejes estratégicos: uso productivo de la tierra y agricultura, producción sostenible en ecosistemas de agua dulce y marinos, gestión de residuos y plásticos, proyectos forestales y de plantaciones, así como servicios relacionados con turismo y ecoturismo. Los proyectos deberán demostrar impactos ambientales verificables, como la reducción en el uso de agua o fertilizantes sintéticos, la obtención de certificaciones de sostenibilidad reconocidas internacionalmente, la protección de hábitats naturales y mejoras en la gestión de recursos.
La estructuración de esta emisión contó con el respaldo de organismos multilaterales, como la Corporación Financiera Internacional (IFC), BID Invest, miembro del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (Grupo BID), y el Banco de Desarrollo Empresarial de los Países Bajos (FMO), entidades que apoyaron el desarrollo del marco técnico que sustenta el instrumento financiero y su enfoque hacia la conservación de la biodiversidad.
Financiamiento orientado a la naturaleza
Rocío Salazar, vicepresidenta ejecutiva de Banco Bolivariano, destacó que la biodiversidad no puede entenderse únicamente como una preocupación ambiental, sino como un elemento estratégico para el desarrollo económico del país. En ese sentido, señaló que la emisión de este bono constituye un paso importante dentro de la evolución del sector financiero frente a los retos ambientales actuales.
“Estamos muy orgullosos de emitir el primer bono de biodiversidad del país y asumimos la responsabilidad de asegurar que este instrumento genere valor agregado para nuestros clientes que cumplen los más altos estándares ambientales y sociales, al tiempo que motivamos a otros actores a avanzar en esa misma dirección”, expresó.
“Este esfuerzo forma parte de una estrategia institucional de largo plazo orientada a impulsar soluciones financieras sostenibles. En ese contexto, valoramos especialmente la distinción recibida recientemente en los International Banker Banking Awards, donde Banco Bolivariano fue reconocido como Sustainable Bank of the Year Ecuador 2026. Este reconocimiento internacional nos honra y nos motiva a seguir fortaleciendo nuestro compromiso con el desarrollo sostenible del país”, indicó también.
Según explicó Salazar, el bono tiene como objetivo canalizar recursos hacia iniciativas que promuevan la conservación y restauración de los ecosistemas, garantizando impactos sostenibles a largo plazo. Para ello, el banco implementó un proceso de evaluación alineado con estándares internacionales que permite evaluar rigurosamente los impactos ambientales de cada operación financiada.
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Este proceso forma parte de un marco de biodiversidad desarrollado conjuntamente con IFC, BID Invest y FMO, el cual busca fortalecer la capacidad de análisis de riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza, así como mejorar la toma de decisiones en materia de financiamiento sostenible.
Salazar añadió que el compromiso con la sostenibilidad forma parte de una estrategia institucional desarrollada a lo largo de más de cuatro décadas de gestión responsable. En ese periodo, la entidad ha impulsado políticas y códigos orientados a fortalecer la confianza de colaboradores, clientes, accionistas y de la sociedad, alineando sus acciones con el desarrollo empresarial y económico del país.
Dentro de ese proceso, la institución también ha desarrollado iniciativas previas vinculadas al financiamiento sostenible. Entre ellas se encuentra la emisión del primer bono azul del Ecuador en 2023 y la publicación, en 2025, de un informe unificado alineado con los marcos internacionales TCFD y TNFD, relacionados con la gestión de riesgos climáticos y de naturaleza.
Alianzas internacionales para impulsar el instrumento
Para Marcela Ponce, gerenta de Asesoría en Finanzas Sostenibles y Servicios de Preinversión en IFC, el lanzamiento de este bono representa una iniciativa pionera que puede abrir nuevas oportunidades para el financiamiento sostenible en el país.
“Desde IFC apoyamos esta iniciativa pionera que financia proyectos con impacto ambiental positivo y medible en Ecuador, referente global en megadiversidad. Además de fomentar un desarrollo resiliente e inclusivo, la iniciativa ofrece una oportunidad real de negocio para los bancos: canaliza capital hacia sectores que generan empleo y protegen la naturaleza, atrayendo inversionistas internacionales comprometidos con la sostenibilidad”, explicó.
Gabriela Mera, representante del Grupo BID en Ecuador, destacó que la operación introduce un enfoque innovador dentro del mercado financiero ecuatoriano al integrar la conservación de la biodiversidad con nuevas soluciones de financiamiento.
Según la ejecutiva, esta iniciativa demuestra que es posible movilizar capital privado hacia proyectos que protejan el capital natural del país y, al mismo tiempo, generen beneficios económicos y sociales sostenibles en el largo plazo.
Por su parte, Franca Vossen, chief risk officer de FMO, señaló que la biodiversidad constituye una base fundamental para el funcionamiento de las economías y para el bienestar de las sociedades. En ese sentido, destacó la importancia de impulsar instrumentos financieros que permitan canalizar inversiones hacia proyectos que contribuyan a la protección de los ecosistemas.
“Nos honra acompañar el lanzamiento del primer bono de biodiversidad en Ecuador. En FMO creemos que la biodiversidad es la base de nuestras economías y de nuestro futuro, y estamos comprometidos a apoyar más iniciativas de este tipo”, manifestó.
El proceso de emisión también contó con el acompañamiento de la Bolsa de Valores de Quito (BVQ), institución que aprobó la inscripción de la oferta pública dentro de la décima primera emisión de obligaciones de largo plazo, habilitando así su negociación dentro del mercado bursátil ecuatoriano.
Diana Torres, presidenta del directorio de la BVQ, señaló que este tipo de instrumentos dinamizan el mercado de capitales y promueven proyectos con impacto económico y social positivo.
A su criterio, el bono de biodiversidad representa un catalizador para el desarrollo de nuevas iniciativas de inversión responsable y para la consolidación de prácticas financieras alineadas con criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
Con esta emisión, Banco Bolivariano impulsa la incorporación de nuevos instrumentos financieros sostenibles en el país, conectando inversión, desarrollo productivo y conservación ambiental. (I)








