Uno de los medios de pago para una parte de la población es la tarjeta de crédito. El uso de la tarjeta para realizar el pago de las compras ya sea en corriente o diferido probablemente se hizo más habitual en diciembre en el marco de las fiestas de Navidad y de Fin de año y ahora hay que empezar a pagarlas.

En Ecuador el 15 % de los adultos tiene una tarjeta de crédito. Además, el país se ubica en el cuarto puesto con más tarjetahabientes en América Latina, según el abogado de Defensa Deudores César Coronel, que cita cifras del Banco Mundial.

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El pago de las compras realizadas en diciembre en algunos casos empezarán en enero, pero en otros a partir de marzo, abril, por los meses de gracia que dieron los establecimientos. Aprovechar esas alternativas, sobre todo el crédito, no es malo. Sin embargo, se deben considerar varios aspectos para que el uso de la tarjeta de crédito no juegue en contra o incluso lleve a caer en mora, dice Coronel.

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En ese contexto, señala que es importante tener en cuenta que el consumo en diferido solo debe ser usado para bienes o servicios de larga duración, como por ejemplo accesorios para un vehículo, estudios, electrodomésticos para la casa, entre otros.

Y, al contrario, aconseja no diferir los productos de consumo inmediato, como las compras del supermercado, una cena con los amigos, una salida al cine, sino procurar que esos gastos se puedan pagar al contado o que se realice en pago corriente, es decir, se paguen en su totalidad al corte de la tarjeta de crédito.

A esas recomendaciones se suman las siguientes:

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  • Menor cantidad de cuotas. Si usó el diferido, se debió optar por la menor cantidad de cuotas, priorizando aquellos establecimientos que permiten cancelar a cuotas sin intereses, porque así se evita pagar la tasa de interés que suele ser elevada.
  • Pagos puntuales. Aunque sea obvio y suene al sentido común, es importante pagar de forma puntual las cuotas mensuales, porque así evita pagar intereses de mora, recargo, gestión de cobranza, etc. Además de cuidar el historial crediticio.
  • Mapear las deudas. En diciembre se adquieren deudas con dos o tres meses de gracia y se empieza a pagar en marzo o abril. “Podría pasar que borramos del mapa esa deuda y en abril nos agarra de sorpresa, por lo tanto es importante tener claramente mapeadas nuestras deudas y sobre todo para la región Costa porque se junta con el inicio de clases”.
  • Pago total de consumos a fin de mes. De esta forma se precautela de caer en el error de pagar solo el mínimo. “Es importante tener en cuenta que si usted no va a poder pagar al contado los consumos que ha realizado en el mes opte por el diferido en razón de su capacidad de pago”.
  • No pagar un crédito con otro crédito. Es un error que se comete con frecuencia y lo que en realidad hace es “crear dos huecos grandes” y se constituye en un problema mayor como endeudarse con un familiar con quien luego termina en un conflicto, o peor aún recurrir al chulco.
  • Evitar los avances de efectivo. Es un “crédito de pésima calidad, sumamente costoso y termina afectando” el historial, por lo que no es recomendable bajo ninguna circunstancia.
  • No aceptar tarjetas de crédito o préstamos. “Es un crédito que usted quizá no va a poder pagar” y que probablemente “no necesita en este momento”.

Por otro lado, Coronel dice que si ya arrastra un problema de sobreendeudamiento, además de no endeudarse más, lo recomendable es buscar ayuda profesional que conozca del tema para ubicar la mejor salida. Asimismo, sugiere trabajar en un ejercicio de planificación financiera transparente y sincera, en el que también se involucre a los hijos para que conozcan la realidad económica de la familia.

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Señala que se requiere “pasar a limpio” los ingresos actuales, reales, así como los gastos recurrentes mensuales, como los de agua, luz, internet, televisión por cable, entre otros, y a estos agregar los de educación, alimentación y otros rubros como los “famosos gastos hormiga”. Y las deudas anteriores que ya tienen una tasa de interés, un plazo por pagar, etc. “Pasar a limpio los gastos no solo para saber en qué estamos gastando, sino también para poder tomar decisiones respecto a dónde poder hacer ajustes”.

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Cita como ejemplo que hay muchas personas que están gastando cantidades importantes de dinero en plataformas de streaming o en servicios de compras de alimentos a domicilio que “muy bien se podrían ajustar tomando decisiones en casa respecto a cuántos días a la semana realmente pedir a domicilio o cuántas plataformas de streaming realmente” se están utilizando. (I)