Hipoteca, automóvil, electrodomésticos, tarjetas de crédito… las deudas se acumulan y, sin saber cómo, nos vemos con el agua al cuello.
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Existe siempre la posibilidad de combinar ambas: primero pagas la deuda más pequeña y, con la motivación del primer éxito, pasas a la estrategia de la avalancha


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Hipoteca, automóvil, electrodomésticos, tarjetas de crédito… las deudas se acumulan y, sin saber cómo, nos vemos con el agua al cuello.