Diego Yumbla dejó de pagar por la vivienda usada que adquirió en la zona de Sauces con un crédito hipotecario del Biess. Cancelaba 345 dólares mensuales por el préstamo de 25.000 dólares que adquirió en el 2013, pero a partir de que perdió su empleo se vio imposibilitado de seguir cancelando.

Comenzó a ofrecer sus servicios de asesoría contable y tributaria, pero con la crisis que se agudizó con la pandemia sus ingresos se complicaron más. "De cuatro clientes pequeños que tengo, tres no me cancelan", señala Diego, quien ve cómo su deuda que la adquirió para 25 años va creciendo.

La posibilidad de establecer un arreglo por los pagos vencidos se ve distante porque, dice, no tiene una fuente de ingreso fijo para poder reestructurar su deuda, por eso esperaría que haya una alternativa más accesible para afiliados que están en su condición.

A diciembre del 2020, el Biess reportaba 17.044 operaciones de créditos hipotecarios con más de 180 días en mora. Y la pandemia incrementó el número de afiliados que quedaron imposibilitados de continuar pagando sus préstamos.

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Desde el inicio de la pandemia, al cierre del 2020 se incrementaron 5.519 operaciones en mora mayor a 180 días. "El impacto de la pandemia en el empleo, indudablemente ha sido uno de los factores que ha impactado en la mora", reconoce el banco.

La cartera con una mora mayor a 180 días asciende a 657 millones de dólares a diciembre de 2020, refieren datos del Biess. Guayas, Pichincha, Manabí, Esmeraldas y Santo Domingo de los Tsáchilas son las provincias con mayor número de operaciones con mora de más de 180 días.

Marco Proaño Maya, exdiputado y especialista en asuntos de seguridad social, considera que esa cartera en mora resulta importante y preocupa que el Biess no pueda resolver sus finanzas al tener una fuerte cartera vencida.

Pero, ¿qué hacer ante cientos de afiliados que han perdido su capacidad de pago para cubrir sus deudas? Proaño dice que el Biess debe administrar con ponderación las obligaciones que tiene el afiliado y así poder administrar bien los recursos que le den sostenibilidad económica.

Días atrás, el Biess comenzó a publicar comunicados de cobranzas dirigidos a quienes cayeron en mora más de 180 días (6 meses). En estos insta a efectuar de forma inmediata la cancelación de las cuotas vencidas y los intereses para evitar el embargo y remate de los bienes. Según cada caso ofrece opciones de novación, refinanciamiento y reestructura.

Estos anuncios inquietan a varios trabajadores de medios incautados que no han logrado cobrar sus liquidaciones y que cayeron en mora con créditos hipotecarios. Israel Vélez, quien por 16 años trabajó en Cablevisión, debe 2.400 dólares por 291 días de atraso en su crédito hipotecario.

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Dice que hace unas semanas se acercó al Biess para conocer cómo podía reestructurar su deuda, pero le indicaron que no puede hacerlo porque había una deuda pendiente de su empleador.

Para las operaciones que tengan más de 180 días de vencimiento, el Biess permite una reestructura, que consiste en la modificación de las condiciones originales del crédito. Esta aplica cuando el deudor cae en mora en el pago del préstamo, registra la categoría de riesgo establecida en la normativa para el caso de reestructuras y cuando se hayan agotado otras alternativas de repago de la obligación crediticia.

A esta opción se puede acceder cuando se cubren los valores pendientes de pago referentes a intereses de mora y costo de seguros.

Los deudores cesantes, según el Biess, pueden acogerse a un refinanciamiento o reestructura, siempre y cuando cumplan con los requisitos establecidos para ser beneficiados de un arreglo de obligaciones. (I)

¿Cómo afrontar las deudas ante la pérdida del empleo?

La pérdida inesperada de un empleo o la reducción importante del salario cuando se mantienen deudas importantes representa un duro desafío para la economía de una familia.

Greta Ferrín, asesora de finanzas e impuestos, señala que ante estas situaciones lo primero es analizar las deudas (crédito hipotecario, préstamos personales y tarjetas de créditos) que se tienen y tratar de identificar fuentes de ingresos que permitan cubrir parte de esos préstamos.

Establecer un proceso de austeridad, evitando los gastos innecesarios y reestructurar los hábitos de consumo, son medidas que se deberán aplicar en estas circunstancias.

La especialista sostiene que préstamos como el hipotecario tienen un efecto colateral, porque llevan una garantía real sobre el inmueble en caso de no pago, por eso estima que se debe intentar pagar este tipo de deuda sobre cualquier otra.

Si no hay ingresos fijos, Ferrín señala que se debe recurrir a la búsqueda de otras fuentes de ingresos inmediatas, como la venta de algún bien o menaje para conseguir los recursos que permitan el pago de los intereses de mora y costos de seguros; y comenzar el proceso de reestructuración.

Andrés Mórtola, especialista financiero, dice que si una persona ha caído en mora con un crédito hipotecario debe revisar las opciones de refinanciar y evaluar cuánto es lo que puede ir cancelando y de esta forma establecer una nueva tabla de amortización.

El especialista coincide en que el camino es detectar oportunidades que permitan obtener ingresos para ir abonando al capital de la deuda y de esta forma pagar menos intereses en los próximos años. "Ajustar nuestros gastos es importante, mientras salimos de esta crisis, por eso la importancia de llevar un buen presupuesto familiar", dice.

Mórtola advierte que hay un riesgo en buscar financiamiento en una entidad para cubrir una deuda pendiente, pues eso terminará aumentando las deudas. "El buscar otro préstamo es la última opción que deberíamos tomar", señala.