Ant Group, la compañía de tecnología financiera que fundó y controla Jack Ma, y filial de servicios financieros de Alibaba, planea reestructurarse después de las demandas de los funcionarios chinos, quienes presionan a que se ajusten plenamente a las regulaciones financieras, informó The Wall Street Journal (WSJ).

Personas familiarizadas con el asunto le dijeron al WSJ que Ant Group planea convertirse en un holding financiero que sería supervisada por el banco central de China. Esto haría que la empresa se someta a requisitos de capital más estrictos.

Un holding financiero es una empresa que ejerce el control sobre un conglomerado financiero, que a su vez se define como un conjunto de empresas que tienen un controlante común, siempre y cuando entre esas empresas haya al menos dos que sean de actividades financieras, según una definición del Observatorio Fiscal de la Pontificia Universidad Javieriana.

El cambio fue una demanda de los reguladores chinos. El plan representa “un giro radical”, según el periódico financiero, para “el gigante de pagos digitales que en los años recientes trató de deshacerse de su imagen como prestador de servicios financieros para presentarse como una empresa de tecnología e internet”.

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Ant Group tenía previsto en noviembre del 2020 cotizarse en la bolsa de valores. Su oferta pública inicial (OPI) fue valorada en un récord de 37.000 millones de dólares, sin embargo, fue rechazada por el organismo de control de valores de China a pesar de haber recibido luz verde anteriormente, reporta Yahoo! Finanzas.

Este rechazo de la OPI ocurrió después de que Jack Ma, en octubre pasado, criticó al sistema de regulación de China. De acuerdo a Reuters, reprendió a los reguladores chinos por sofocar la innovación y dijo que los bancos chinos sufrían de una "mentalidad de casa de empeño", exigiendo garantías antes de prestar, un modelo que no alimentará el crecimiento futuro, según el millonario.

La designación de Ant en su totalidad como un holding financiero no fue algo previsto anteriormente por los ejecutivos e inversores de la empresa, señala el WSJ. Esto "someterá a Ant a una maraña de regulaciones similares a las que rigen a los bancos, y afectará a su crecimiento y rentabilidad". Este plan estaría listo a mediados de febrero.

En la nueva estructura al grupo le resultará más difícil mezclar su portafolio general en sus distintas unidades constitutivas, “lo cual le ha permitido disimular riesgos al trasladarlos a partes del conglomerado menos reguladas”, analizó Eswar Prasad, ex titular de la división china del Fondo Monetario Internacional (FMI) y profesor de la Universidad de Cornell.

A los funcionarios chinos “les preocupaba que el arbitraje regulatorio de Ant haya permitido que la empresa pintara de color de rosa su posición financiera general y ocultara los riesgos financieros que creaba su expansión agresiva hacia nuevas líneas de negocios”, dijo a WSJ.

Ahora, Ant Group será sometido a las regulaciones que criticó Ma hace algunos meses. Esto es una señal del poder que ejercen los funcionarios chinos, quienes están controlando a una de las figuras más reconocibles de los negocios de Asia. (I)