Ecuador registró ayer sábado 3.092 nuevos casos de COVID-19 y 46 muertes por contagios de coronavirus, una cantidad mayor a la constante de 1.000 casos al día que se registraba. Si bien, la vacuna de la farmaceútica Pfizer ya se ha aplicado en diferentes ciudades del país, los especialistas aconsejan a los ciudadanos que es necesario mantener las medidas de bioseguridad para evitar volver a contagiarse, en caso de que ya haya pasado el mal.

Al menos 14 mil personas se habrían contagiado en el Ecuador con el virus durante las festividades navideñas y de fin de año, según un trabajo estadístico realizado por EL UNIVERSO, tras conocerse el reporte de la semana anterior del Ministerio de Salud Pública (MSP) y la nueva infografía del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional.

“Es posible volver a contagiarse de COVID-19, al menos con una cepa diferente. Incluso algunas de las cepas tienen un nivel mayor de contagiosidad”, indica el epidemiólogo Mario Paredes.

“La vacuna no nos devuelve la normalidad, la vacuna es una medida preventiva, pero no cura”, recalca el epidemiólogo Paredes.

Afectaciones a diversos órganos

La enfermedad demostró que afecta principalmente a los pulmones por ser una patología respiratoria, pero varios estudios que se llevaron a cabo indicaron que las personas que porten el virus SARS-CoV-2 pueden llegar a tener daños en el cerebro y estos pueden ser duraderos, afectaciones en el corazón y cerebro, aunque hay algún que otro síntoma como agotamiento o niebla mental en muchos de los pacientes, de lo que llaman COVID permanente.

Entre otras secuelas del coronavirus COVID-19 se pueden contar problemas de concentración y memoria, sensación de fatiga permanente, problemas para conciliar el sueño, caída de cabello, depresión.

Para ellos las recomendaciones son:

  • Mantener la mente ocupada
  • Incentivar el ejercicio físico
  • Seguir con las actividades cotidianas
  • Fortalecer el sistema inmune con la alimentación
  • Desarrollar comunicaciones constantes con los seres queridos

Personas con comorbilidades como hipertensión, diabetes o inmunodeficiencia, pueden tardar más en recuperarse, por eso el llamado es a seguir aplicando los protocolos de bioseguridad, para así detener la expansión del virus.

Recomendaciones permanentes para evitar contagio

  • Utilización de mascarilla.
  • Lavado continuo de las manos.
  • Mantener el distanciamiento social.
  • Evitar aglomeraciones. (I)