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Los retos de los primeros 100 días de Joe Biden

Biden debe apurar el paso para la recuperación económica del país. Ya anunció la pasada semana que enviará al congreso un nuevo paquete de estímulos

Joe Biden, en una foto del 16 de enero pasado en Delawere, Estados Unidos. Biden asumirá el 20 de enero la presidencia de los Estados Unidos con desafíos en lo económico y salud. Foto: redaccion

Por Milagros León*

Este próximo miércoles, al mediodía, Joe Biden jurará como el presidente número 46 de los Estados Unidos en la ceremonia más restringida de la historia de este país. Las autoridades federales han detectado al menos 16 grupos de partidarios del presidente Donald Trump que han anunciado su intención de realizar protestas en Washington durante esta semana.

La inquietud es tal que se ha organizado un despliegue militar de al menos 15.000 guardias de seguridad de las Fuerzas Armadas, es decir un número tres veces mayor que la cantidad de militares que el país tiene estacionados en Afganistán e Iraq juntos. Los soldados, algunos de los cuales ya han llegado a la capital, se desplegarán en los alrededores de la zona donde se llevará a cabo la ceremonia de Inauguración del nuevo mandatario.

A raíz de esa amenaza y también por el peligro de contagio de COVID-19 que representa una aglomeración en estos momentos en que la pandemia en los Estados Unidos sigue subiendo dramáticamente, por primera vez las autoridades están publicitando el que la gente no acuda a presenciar la ceremonia sino que más bien la siga por televisión.

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La Explanada Nacional (National Mall) donde normalmente se reunían hasta un millón de personas para asistir a la Inauguración, ha sido cerrada al público por el Servicio Secreto desde el sábado. En su lugar se desplegarán 191.500 banderas de los Estados Unidos, representando a los ciudadanos. Lady Gaga entonará el himno nacional y Jennifer López realizará un espectáculo musical.

Se cree que Donald Trump y su familia viajará a su residencia en Florida el día anterior.

La nueva administración planea “tocar el piso corriendo” como expresó la vicepresidenta electa, Kamala Harris, es decir empezar a trabajar inmediatamente para poder enfrentar las diversas crisis que tiene el país. Ya desde ese mismo miércoles el presidente Biden planea emitir Ordenes Ejecutivas.

Una de las primeras tiene que ver con la reintegración del país al Acuerdo de París para combatir el cambio climático. Pero su atención estará principalmente enfocada a hacer frente a la pandemia por eso, ese día, anunciará al nuevo “Comandante Nacional de la Cadena de Suministro” que tendrá como objetivo lograr vacunar 100 millones de personas en los primeros 100 días de gobierno.

Esto significará montar la campaña de vacunación más compleja y difícil de distribuir de la historia del país al momento que el público aun desconfía de la efectividad de la misma y no existe suficiente producción.

Al mismo tiempo, Biden debe apurar el paso para la recuperación económica del país. Ya anunció la pasada semana que enviará al congreso un nuevo paquete de estímulos solo que los efectos de este se verán recién a mediados de febrero y únicamente en caso de que pase en las dos cámaras del Parlamento. Si éste es el caso y la campaña de vacunación realmente empieza a tener efectos, Biden podría tener un primer año de gobierno de recuperación espectacular. Si alguna de las dos se demora o no funciona la recesión podría ser catastrófica.

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La división social y los conflictos raciales son un factor que complica el panorama: Es imprescindible reorganizar las fuerzas del orden: tras los eventos del 6 de enero, donde las fallas en la inteligencia y seguridad quedaron en evidencia, varias de las autoridades han renunciado o han sido separadas.

Además, ha causado preocupación la participación en las protestas de miembros de diferentes ramas policiales. 2 oficiales ya han sido arrestados, 13 más han sido separados y algunos más están siendo investigados.

El Centro de Estudios de Odio y Extremismo de California, teme que grupos supremacistas blancos y de extrema derecha están teniendo éxito en reclutar adeptos dentro de las fuerzas policiales. Y finalmente, la población se ha sentido traicionada por los oficiales, principalmente la población negra que inmediatamente ha comparado las pocas restricciones hacia los que atacaron el Capitolio con la fuerte presencia de fuerzas conjuntas durante la manifestación pacífica de los grupos de apoyo a “Black Lives Matter” (Las Vidas de los Negros Importan) en noviembre.

Finamente, para complicar el panorama, una vez que ha sido iniciado por la Cámara de Representantes, el juicio político al presidente Trump debe continuar, a pesar de que el presidente habrá ya dejado la Casa Blanca. Es una patata caliente para los republicanos que se debaten en la incertidumbre de lo que significa para su futura carrera política el votar – o no hacerlo- por el proceso de destitución y, lo es también para muchos demócratas que quisieran que el proceso transcurra rápidamente por temor a que quite demasiada atención y energía a los primeros 100 días de la nueva administración.

Obviamente el objetivo ya no será destituir a Trump sino más bien impedirle ocupar ningún otro cargo público en el futuro, de acuerdo con lo que dice a Constitución americana.

Biden tiene a su favor una mayoría tanto en el Cámara de Representantes como en el Senado lo que le permitirá apurar su agenda sin embargo la realidad es que esta mayoría es realmente marginal. (O)

*Periodista ecuatoriana radicada en Estados Unidos.

Redacción
Redacción

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