La Cámara de Comercio de Quito (CCQ) pidió al Gobierno desistir de la aplicación de la restricción vehicular y del toque de queda y valorar su viabilidad para el 24 y el 31 de diciembre.

Mediante un comunicado, el gremio sostiene que estudios y experiencia internacional han demostrado que la aplicación de restricciones solo presiona los sistemas de transporte público y genera aglomeraciones innecesarias, además de la afectación a la planificación y logística de las empresas y de sus trabajadores generando sobrecostos y dificultades para cumplir con sus actividades.

"Las estimaciones de las ventas del sector privado sin restricciones para el mes de diciembre eran de $1.500 millones; las restricciones y el toque de queda anunciados tendrían un impacto de la actividad privada incrementando la caída de ventas en al menos $2.000 millones en diciembre", explicó en un comunicado.

Según la CCQ, los sectores más afectados son alojamientos y restaurantes.

Por ello, pidió replantear las medidas adoptadas por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) Nacional para el coronavirus. (I).