La pandemia de coronavirus sigue provocando un gran daño en Estados Unidos, que ya superó las 250.000 muertes a causa del COVID-19.

El país es el más afectado del mundo con más de 11,5 millones de casos registrados y 250.180 muertes, según la Universidad Johns Hopkins. Sin embargo, contadores mundiales ya aumentan esas cifras a 11,8 millones de contagiados y 256.311 muertes.

Nueva York ya no es el estado con más contagios, pero sigue siendo el más golpeado en cuanto a muertos en Estados Unidos con 34.187.

Otros estados las peores cifras de fallecimiento son: Texas (20.147), California (18.406), Florida (17.731) y Nueva Jersey (16.655).

En cuanto a contagios, Texas suma 1.078.875, le sigue California con 1.059.336, tercero es Florida con 905.248, Illinois es cuarto con 606.771 y Nueva York quinto con 574.072.

El balance provisional de fallecidos -250.180- supera con creces la cota más baja de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes a causa de la pandemia.

Incluso se calcula que para final de año Estados Unidos llegará a los 320.000 fallecidos y para el 1 de marzo a los 440.000, de acuerdo con las proyecciones que realiza el Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca. (I)