España no pedirá perdón a México, como lo solicitó el presidente de éste país, Andrés Manuel López Obrador, por la "imposición" y el "saqueo" de la conquista, ocurrida hace 500 años. La canciller española, Arancha González Laya, invitó a pensar en lo que se puede conseguir en los próximos años.

"Nosotros hemos sido muy transparentes desde el principio, España ha tenido a lo largo de su historia una mirada reflexiva y crítica, no ha esperado 500 años para tenerla", dijo González Laya, quien confirmó la participación de España en las efemérides por el 200 aniversario de la independencia de México.

"Como fruto de esa reflexión nos presentamos a esta celebración. Pensamos que sería tremendamente útil plantearlo en términos de qué queremos hacer para los próximos 50, o 100 años, y creo que queremos cosas muy similares, que hemos aprendido de nuestros 500 años en común", manifestó la ministra tras reunirse con su homólogo, Marcelo Ebrard, en Ciudad de México.

Con motivo del anterior Día de la Hispanidad, el mandatario instó de nuevo a las autoridades españolas a pedir perdón a los pueblos indígenas por la "imposición" y el "saqueo" de la conquista.

"Es importante que se conozca lo que sucedió", recalcó, pues hay una "historia oficial" y también "otra visión, la de los vencidos". La conquista como fuerza "civilizadora" de América es solo "una justificación ideológica para encubrir la imposición y el saqueo".

Por su parte, González Laya insistió en la necesidad de "construir sobre el pasado, pero mirando al futuro", pues ambos países comparten actualmente intereses comunes, como la protección de los Derechos Humanos, las libertades públicas, las minorías, y para las mujeres víctimas de feminicidios y de violencia. (I)