La Superintendencia de Bancos y Valpacífico S.A. advirtieron desde 2018 al Instituto de Seguridad Social de la Policía (Isspol) sobre inversiones millonarias irregulares. Sin embargo, las operaciones continuaron y el actual directorio de la Isspol, encabezado por la ministra María Paula Romo, ha presentado varias denuncias porque considera que está en riesgo el dinero, que financia las pensiones de los policías.

En ocasiones, los receptores de estas inversiones, que no se apegaban a las regulaciones vigentes, se repiten en otras instituciones del sector público como Seguros Sucre S.A. o el Banco del Instituto de Seguridad Social (Biess). Entre ellos están las empresas Delcorp y Ecuagran, y en el caso de bonos aparecen Capital Ventura S.A. y las panameñas Westwood Capital e IBCorp Investments.

De acuerdo con varios documentos a la que accedió este Diario, la Superintendencia de Bancos advirtió sobre las inversiones realizadas por el Isspol relacionadas con 39 fideicomisos que sumaban más de $100 millones (de los cuales al menos $60 millones ya están vencidos). Mientras que Valpacífico, casa de valores contratada por Isspol, alertó sobre las operaciones con bonos de deuda interna y externa por más de $20 millones.

La Intendencia del Sistema de Seguridad Social de la Superintendencia de Bancos envió oficios desde marzo de 2018 al entonces director del Isspol, el coronel David Proaño Silva, quien ascendió a general en septiembre de ese mismo año y ahora ha sido suspendido por la Policía dentro de un proceso administrativo interno.

Publicidad

Sus observaciones se relacionaban con los llamados "Pacto de recompra Cesión de Derechos Fiduciarios". A través de estas operaciones, el Isspol invirtió comprando los derechos sobre 39 fideicomisos, y se comprometió a revenderlos después de un tiempo determinado al creador inicial. La figura de fideicomiso se usa para que un tercero administre un determinado patrimonio, es decir una empresa fiduciaria.

Sin embargo, como resumió la Intendencia: por ser público el Isspol no podía realizar estas operaciones que no se dieron en las bolsas de valores, fueron extrabursátiles. La administración de ese entonces se defendía argumentando que sí podía hacerlo y que desde 2015 las había informado a la Superintendencia, pero que no se las habían observado antes. En mayo de 2018, la Intendencia insistía para que el Instituto comience a desinvertir.

¿En qué consistían? Por ejemplo, la empresa Ecuempire Servicios y Construcciones Ecuatorianas Cía. Ltda. constituyó un fideicomiso con bienes y derechos de cobro de facturas y se los entregó en custodia a Heimdaltrust Administradora de Fondos y Fideicomisos S.A. A las dos semanas, el 30 de marzo de 2017, el representante de la compañía y la fiduciaria firmaron una cesión de derechos con el Isspol. El patrimonio del fideicomiso ascendía entonces a $1,3 millones y el Instituto pagó $550 mil por esos derechos y al cabo de 361 días, el Instituto se los revendería a Ecuempire. En los meses siguientes se realizaron otras operaciones parecidas y el Isspol siguió comprando los derechos y ahora es propietario del 100%, pero nunca desinvirtió y los plazos están vencidos.

Analistas consultados señalaron que en realidad estas operaciones son préstamos disfrazados de inversión, en los que, además, el Isspol no contaba con las debidas garantías. El Instituto reconoció en el informe que cobró intereses de mora por el atraso en un pago. Fue con Centinela Costa Club por una compra de derechos de $1 millón a 539 días a una tasa de 9%, vencidos en noviembre de 2017.

Este Diario revisó los 38 de los 39 fideicomisos enumerados por la Superbancos y no todos registran una cesión a favor del Isspol en la Superintendencia de Compañías.

En otros casos, las fiduciarias indicaron como hechos relevantes que se han enterado por la prensa que el Isspol aseguraba haber comprado derechos fiduciarios. En su mayoría son administrados por solo dos firmas: Heimdaltrust con 18 y Latintrust S.A. Administradora de Fondos y Fideicomisos con 18. El otro es el Fideicomiso San Cayetano, administrado por Enlace Negocios Fiduciarios S.A. y cuyo constituyente fue Maktradecorp S.A., relacionada con Proinco, que quebró a mediados de 2016.

Publicidad

En ocasiones, los fideicomisos inscribieron su RUC en el Servicio de Rentas Internas días antes de registrar la operación con el Isspol, o el mismo día, como en el caso de los fideicomisos Aiquisa, Ecuempire y San Juan de la Viña. Las empresas se dedican a diversas actividades que van desde la construcción o agricultura hasta la publicidad, confección de ropa o cobro de deudas. Muchas son negocios en marcha que buscaban capital de trabajo, otras están en liquidación.

De los 38 fideicomisos revisados, cuatro ya fueron cancelados, y existen tres adicionales, es decir, en 37 están vigentes las operaciones de compra de derechos fiduciarios. Este Diario no pudo concretar entrevistas con los representantes de las fiduarias Latintrust ni Heimdaltrust. También trató de comunicarse con la mayoría de los constituyentes de los fideicomisos pero obtuvo pocas respuestas.

Algunas empresas se han reunido con el Instituto para proponer planes de pago que deberán ser aprobados por el directorio, pero aún es incierto si se podrá recuperar todo, especialmente por las consecuencias de la pandemia.

Fideicomisos relacionados por constituyentes

Entre los fideicomisos en los que el Isspol compró derechos fiduciarios existen tres que están relacionados por sus constituyentes, según la información de la Superintendencia de Compañías. Así, Intermediaria Cía. Ltda., ahora en liquidación, creó dos fideicomisos: Centinela Costa Club y Lotes Santa Elena 220. Su principal accionista es Roberto Barrera, quien fue arrestado en 2019 en Miami y ha confesado su participación en un esquema de sobornos relacionado con Petroecuador.

Centinela Costa Club recibió $8,5 millones, de los que adeuda $7 millones. En Lotes Santa Elena 220, el Instituto no aparece como beneficiario sino Comercializadora Ledesma & Ledesma Agroguled, quien señaló que la operación ya fue cancelada y que no debe nada.

El otro es el caso de los fideicomisos Delcorp y Ecuagran, firmas relacionadas cuyo principal era Gad Goldstein y que tienen atrasos en las bolsas de valores con inversionistas como Seguros Sucre y el Biess. El fiduciario Latintrust informó que no conocía la cesión de derechos en el fideicomiso Delcorp a favor del Isspol y que esta solo se refiere a tres propiedades en Plaza Lagos (Samborondón) pero no a los bienes muebles que forman parte del fideicomiso. La operación con Ecuagran ya fue cancelada.

Un último caso son los fideicomisos Marcelo Sáenz y Promostock administrados por Heimdaltrust. El primero fue constituido por Marcelo Sáenz y Asociados C.L., ahora en liquidación y cuyo principal accionista es Marcelo Sáenz, y por José Dueñas. Este último es el gerente y principal accionista de Promostock S.A., que constituyó el segundo fideicomiso. Saénz también fue presidente de Promostock entre 2003 y 2014.

Isspol analiza propuestas de reprogramación de deudas
sobre sus derechos fiduciarios

“Nosotros hicimos el fideicomiso y aportamos una propiedad de 67 hectáreas en la vía Esmeraldas-Tonsupa, valorado en cerca de $5 millones, no hicimos la negociación directamente con el Isspol sino a través de la casa de valores Accival, ellos nos consiguieron el dinero, que fueron $3 millones. Nos dijeron ‘Hagan el fideicomiso y luego la venta de derechos fiduciarios’. Lo hicimos con la fiduciaria Latintrust.

“Hemos pagado un año y medio de intereses y hemos pagado 100 mil de capital. Nos dedicamos a construir viviendas de interés social y tenemos proyectos en Santos Domingo y en Conocoto, en el Valle de los Chillos, este último se llama Valle Hermoso Dos. Queremos honrar el crédito, hemos presentado un plan de pagos al Isspol y estamos a la espera de que nos acepte la propuesta. Nuestra intención, de ninguna manera, es salir volando como han salido volando los otros papeles, nosotros tenemos ahí el terreno en garantía, una garantía real”.

Vista del Conjunto Habitacional Valle Hermoso 1, ubicado en Conocoto, cantón Quito, en la provincia de Pichincha. (Foto Alfredo Cárdenas)

Así resumió el arquitecto Eduardo Castro, gerente y accionista de la empresa Arqplandes Arquitectura, Planificación y Desarrollo S.A. su experiencia de haber creado el fideicomiso llamado Arquitectura y Planificación, sobre el que el Instituto de Seguridad Social de la Policía compró los derechos fiduciarios.

En el portal de la Intendencia de Valores, este fideicomiso mercantil consta como administrado por Latintrust S.A. Administradora de Fondos y Fideicomisos entre los “no inscritos” y en la información subida a la web no aparece la venta de los derechos fiduciarios al Isspol. Castro señaló que no sabía de esta situación pero que todas las escrituras están en orden y que en el registro de la propiedad el terreno aparece como parte del fideicomiso.

Al igual que Castro, el gerente de la Constructora de Diseños Productivos Construdipro S.A., Hernán Molina Saldaña, también ha presentado una propuesta de pagos relacionada con el fideicomiso Cartera Mallorca, que fue constituido a inicios de 2017 por Construdipro y por Netusme S.A.

Explicó que al patrimonio del fideicomiso no es solo cartera (deudas) sino también bienes muebles y que el Isspol aportó con $3 millones a través de la compra de derechos fiduciarios. Al momento han pagado $1 millón de capital y el resto ha sido intereses. Molina dijo que le parecía que la tasa de interés que pagaba al Isspol era del 9% anual y que los pagos eran semestrales.

Antes de que se declare la pandemia por el COVID-19, el fideicomiso estaba atrasado en sus pagos. “Nos desfasamos un poquito y nos cayó la pandemia”, explicó Molina en un diálogo telefónico con este Diario. Ahora se han acogido a la Ley Humanitaria y le presentaron una propuesta de refinanciamiento al Isspol, por lo que están a la espera de una respuesta.

Tal como en el caso anterior, el fideicomiso Cartera Mallorca es administrado por Latintrust S.A. y tampoco consta como inscrito en la Intendencia del Mercado de Valores ni que el Isspol es el beneficiario de los derechos fiduciarios.

Cuando se le preguntó sobre cómo conocieron de las inversiones del Isspol, Molina dijo “nos llegó una oferta de una casa de valores en la que había la posibilidad de hacer esta operación, no me acuerdo el nombre de la casa de valores”. Posteriormente cuando se le insistió por mensaje de WhatsApp para que confirme el nombre señaló que “un delegado del Isspol con su abogado intervinieron en el inicio de la operación”.

Una tercera empresa también habló con este Diario, pero pidió la reserva porque aseguró que es un negocio en marcha y ya ha presentado una propuesta de pago al Isspol. Están a la espera de que el directorio del Instituto apruebe la operación y prefieren esperar hasta que se firme el convenio de pago con su respectivo cuadro de amortización de la deuda. “Nos hemos visto afectados por la pandemia, pero seguimos trabajando y produciendo”.

Comercializadora Ledesma & Ledesma Agrogruled S.A. envió una respuesta por mail a este Diario sobre el Fideicomiso Lotes Santa Elena 220, que fue constituido por la firma Intermediaria Cía. Ltda., ahora en liquidación. Reveló que el fideicomiso se constituyó en 2018 y que Agrogruled era el beneficiario y como tal realizó la operación de venta de derechos con el Isspol. El patrimonio autónomo del fideicomiso es $2,2 millones.

“Con fecha 17 de julio de 2018, el Isspol realizó dos operaciones de inversión, por un valor total de $500 mil y $1,5 millones a 360 días y a 731 días respectivamente. Esta operación ha sido cancelada en su totalidad, tanto capital como rendimiento, en las fechas y condiciones originalmente pactadas de forma directa entre el acreedor, Agrogruled, y el inversionista Isspol”, señaló. Además, acotó, se ha pedido ya la liquidación del fideicomiso.

Este Diario publicará mañana sábado la alertas que la casa de valores Valpacífico hizo a su cliente Isspol, en este caso por inversiones con bonos de deuda interna y externa. (I)