Sabía ocultar la droga en los sobres de té y es el nuevo objetivo del Buró Federal de Investigaciones (FBI). Se trata de Tse Chi Lop, un ciudadano canadiense nacido en China, al que medios de comunicación han llamado “El Chapo” asiático por la cantidad de droga y dinero que maneja.

Chi Lop de 55 años, encabeza un cártel al que sus integrantes han bautizado como "La compañía", que desplaza toneladas de metanfetamina, heroína y ketamina en la región de Asia Pacífico, desde Japón a Nueva Zelanda.

Según recoge el portal de Infobae, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) calculó que el cartel tiene una participación del 40% al 70% del mercado regional de metanfetamina, el que ha expandido al menos cuatro veces en los últimos cinco años.

Uno de los datos curiosos del narcotraficante es que presuntamente estaría aliado con cinco grupos de tráfico de drogas en Asia. También, se sabe que tiene una pandilla protectora de boxeadores tailandeses, además de que vuela en aviones privados y una noche perdió 66 millones en un casino. Tse era un visitante frecuente de los casinos de Asia y le gustaba apostar a los caballos.

Además, se dice que formaría parte de una mafia de trata de personas, pero no ha sido identificado públicamente como jefe de alguna organización de este tipo.

En 1998, según los registros judiciales, Tse fue procesado por cargos de tráfico de drogas en el Tribunal del Distrito Este de Nueva York. Fue declarado culpable de conspiración para importar heroína a Estados Unidos, según los registros. Una posible cadena perpetua colgaba sobre su cabeza. Sin embargo, a través de una petición presentada por su abogado en 2000, Tse pidió clemencia.

Pidió piedad y aseguró que sus padres enfermos necesitaban atención constante. Mencionó además que su hijo de 12 años tenía un trastorno pulmonar y su mujer no se encontraba emocionalmente estable.

El equipo de Reuters a través de una investigación verificaron que la organización de Chip Lop es verdaderamente transnacional y más sofisticada que cualquier cartel latinoamericano. "Los grupos criminales en el sudeste asiático y el Lejano Oriente operan con una eficiencia perfecta", aseguró la agencia.

Cuatro de los 19 líderes de Sam Gor en la lista de la AFP son ciudadanos canadienses, incluido Tse, a quien la policía suele llamar "T1", el objetivo principal. Otros, por su parte, son originarios de Hong Kong, Macao, Taiwán, Malasia, Myanmar, Vietnam y China continental. (I)