Faltas repetidas e injustificadas de puntualidad, por abandono del colaborador por un tiempo mayor de tres días consecutivos, sin causa justa, son algunos de los motivos para que los empleadores pueden aplicar el visto bueno a sus trabajadores.

Sea que labore de manera presencial, en casa o mixta. Y en ciertos casos se aplican como mínimo llamados de atención, sanciones económicas o el mayor, que es el despido.

El Ministerio del Trabajo registra 310 actas de finiquito por voluntad del empleador previo visto bueno, desde agosto hasta el 12 de octubre.

"Cuando el empleador verifica que el trabajador no está cumpliendo con sus obligaciones en el teletrabajo tiene todo el derecho de imponer un visto bueno por incumplimiento. Se configura la causal, presentan un pedido al inspector de Trabajo y este pedido lo conoce, investiga y señala una audiencia, y al final resuelve que esta persona no está cumpliendo con sus funciones", explica la abogada laboral Vanessa Velásquez el proceso de denuncia.

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El artículo 172 del Código de Trabajo establece las causas por las que el empleador puede dar por terminado el contrato. No solo contempla el incumplimiento, sino por conducta inmoral, denuncias injustificadas contra el empleador y hasta por no acatar las medidas de seguridad, prevención e higiene exigidas por la ley.

Por ejemplo, la Universidad Internacional SEK registró tres casos, unos por incumplimiento de actividades asignadas o que el teletrabajador no se conectaba constantemente. En dos de ellos no se llegó a una sanción porque se pudo justificar, pero en otro caso sí, explica Natalia Mora, directora de Talento Humano en UISEK.

"En un caso, la trabajadora adujo una enfermedad y no se pudo confirmar y esa persona tuvo que ser sancionada porque no siguió el procedimiento que era la notificación", cuenta Mora y añade que la colaboradora recibió una sanción económica.

Yadira Armas Ortega, coordinadora (e) de Procesos Académicos en Ecotec, dice que este es uno de tantos escenarios que se evidencian con el teletrabajo, como el exceso laboral y colaboradores que no cumplen.

"Hay aquellos que prefieren hacer el mínimo esfuerzo y se convierten en unos holgazanes, eso también es un inconveniente", señala.

Armas sugiere a las empresas implementar reportes de cumplimiento de actividades semanales. "No te presiona con el tema de hoy cumplí las 8 horas o las 10 horas, pero en el momento que sabes que tienes un compromiso de entregar algo te gestionas para poder hacerlo", indica.

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Agrega que estos mecanismos no solo monitorean el cumplimiento, sino que evitan un abuso por ambas partes y sirve como prueba para pagos adicionales o una futura denuncia.

UISEK y Roche son empresas que controlan el cumplimiento a través de la realización de objetivos asignados a los colaboradores.

"Nosotros hemos venido trabajando con un enfoque en objetivos, resultados, tenemos una planificación estratégica. Entonces, cada área, dirección, facultad trabaja en función de un plan operativo anual y hay actividades que se programan para cada periodo académico. Se da la libertad de cada área para que diseñe sus planes", explica Mora.

En Roche la mecánica es similar. Cada trabajador tiene una planificación a su medida acorde con los planes, según Giovanna Vásquez, gerenta de Personas y Cultura de Roche Ecuador.

"Si hoy inicio a las 08:00, mañana puedo iniciar a las 09:00, entonces este horario flexible que tenemos me permite planificarme de mejor manera (...). Lo importante es tener esa claridad de que tengo un objetivo y el plazo que tengo para cumplir. Ya está en mis manos el poder hacer esa planificación a la medida y tener un balance de mi vida personal y laboral", menciona.

Roche al momento no ha registrado casos de incumplimiento que terminen en aplicación de visto bueno o alguna sanción económica.

"La primera opción es el diálogo para conocer lo que está pasando con la persona y estar prestos a dar esta retroalimentación", afirma Vásquez, quien agrega que cuando se evidencia bajo desempeño, se activa la comunicación. (I)