Esta semana la política nacional volvió al centro de atención luego de que información que era parte de una investigación fue hecha pública por un medio de comunicación, causando discusiones de qué representa este tipo de acciones para un proceso en curso, incluso de si no significa romper la cadena de custodia.

El exmagistrado Julio César Arévalo comenta que la cadena de custodia es el proceso que toma criminalística una vez cometido el delito hasta que llega a una audiencia de juzgamiento.

"Es custodiar lo que puede servir como prueba dentro de un juicio", dice el abogado, quien agrega que luego de que la policía fija la evidencia, llega a un centro de acopio donde esta es custodiada hasta que llegue un perito designado por un fiscal a hacer la pericia y eso posteriormente servirá en el juicio. Si ya todo eso se hizo, no se va invalidar una prueba. Aunque si en algún momento en que estuvo custodiada alguien no autorizado la tomó, la sacó o adulteró, en ese momento se ha roto la cadena de custodia.

Arévalo también comenta que cuando se filtra información que es parte de una investigación, como el primer ejemplo citado, lo que hay es una divulgación de información que tenía el carácter de reservada, algo que también podría conllevar acciones legales.

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De acuerdo con Ramiro García, presidente de la Federación Nacional de Abogados del Ecuador, por esta razón hay que diferencia bien entre lo que es romper la cadena de custodia y una filtración de informacion sobre un caso.

Indica que si hay información que es parte de la cadena de custodia y alguien ha tenido acceso a esa información eso no rompe la cadena de custodía.

"Por ejemplo, si yo hago capturas y respaldo de información en mi teléfono celular y luego entrego mi celular y entra en cadena de custodía, pero por otro lado difundo a medios de comunicación esa informaicón, eso no rompe la cadena de custodia ni excluye la prueba, peor todavía anular un proceso", comenta García.

Agrega que si existe una filtración en fase de investigación, debería indicarse administrativamente al fiscal que lleva la causa, pero no excluye esa evidencia.

Eso le podría acarrear procesos al funcionario que tenía a cargo esa evidencia y que permitió la filtración o peor si la difundió.

En tanto, Xavier Andrade, doctor en jurisprudecnia y docente de la Universidad San Francisco de Quito, explica que cuando se divulga información en medio de un proceso es algo negativo porque los investigados se esconden, huyen o esconden información, o incluso se le da tiempo para hacer maniobras, lo que se conoce como obstrucción a la justicia.

Para el abogado un segundo efecto es que cuando se da información y se publica, esto crea una especie de desconfianza en el proceso, ya que se piensa cómo es posible que haya fuga de información, que el caso no es tan reservado, además de qué pasa dentro de la fiscalía.

El tercer efecto es que cuando se devela información se pueden producir efectos jurídicos para quien la filtra o difunde, según lo indica el Código Orgánico Integral Penal. (I)