Cervecería Nacional lanzó este martes, en Samborondón, su nueva cerveza llamada Nuestra Siembra, una bebida de moderación elaborada con maíz, arroz y cebada.

El nuevo producto es el primer resultado del programa Siembra por Contrato que lleva a cabo la empresa con el apoyo del gobierno enfocado en la reactivación agrícola del país, aseguró José Luis González, presidente de Cervecería Nacional, durante el acto de presentación donde también estuvo el presidente de la República, Lenín Moreno, quien resaltó el programa y sus beneficios.

“Este proyecto de la Cervecería Nacional da certezas de poder cultivar con cariño y esmero, con los mejores insumos, con equipo y maquinaria, que tiene que proporcionarse con los créditos que estamos brindando a largo plazo, con meses de gracia y a un interés bajo, orientado a los pequeños productores”, sostuvo el Presidente de la República.

En tanto, González recordó que Cervecería impulsa el crecimiento del agro desde el 2009 a través de programas de desarrollo y agricultura sostenible. En sus primeros años, impulsaron cultivos de cebada forrajera en Cotopaxi, Chimborazo y Pichincha; que beneficiaron a más de 7135 agricultores en 11 años.

En 2019, el programa evolucionó al desarrollo de cebada maltera para la producción de una nueva marca de cerveza, hecha con ingredientes nacionales; y en 2020, la compañía decidió sumar nuevos cultivos como el maíz y el arroz, explicó el presidente de Cervecería.

Siembra por Contrato se desarrolla en dos fases: la primera, que está actualmente en marcha, contempla la compra de la producción de más de 6000 hectáreas de productos agrícolas. Esto beneficia a más de 10 000 agricultores de la economía popular y solidaria de las provincias de Bolívar, Tungurahua, Chimborazo, Cotopaxi, Guayas y Manabí.

En la segunda fase, planificada hasta el 2025, se espera promover la producción de 30 000 hectáreas de cebada, arroz y maíz e incluir otros productos. Cervecería proyecta invertir más de 11 millones en todo el proyecto.

En cuanto al apoyo del gobierno, se trata de un incentivo tributario que entró en vigencia en abril de 2020. Este establece una reducción del Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) de hasta un 50%, cuando las bebidas alcohólicas contienen al menos un 70 % de ingredientes nacionales, adquiridos a actores de la economía popular y solidaria, microempresas o artesanos.