La llegada del COVID-19 ha traído como consecuencia un incremento en la frecuencia de compras online. Esto se refleja en un estudio realizado por el Observatorio de Comercio Electrónico de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), liderado por la Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico (CECE); y con el apoyo del Banco del Pacífico.

De 1226 consumidores encuestados a nivel nacional, a finales de mayo pasado, se evidenció que los que realizaban de 2 a 3 compras online por semana antes de la pandemia, esto es tan solo el 6 %, después del COVID-19 modificaron su comportamiento y crecieron al 14 %, más del doble.

Asimismo, el porcentaje de los que realizaban compras una vez por semana se duplicó al pasar del 13 % al 26 %; los que hacen compras cada 15 días pasaron del 10 % al 17 %; y los que compraban una vez al mes crecieron del 19 % al 40 %.

Según Silvana Dakduk, investigadora invitada del Observatorio de Comercio Electrónico de la UEES, habitualmente las compras electrónicas surgen por motivaciones individuales, pero en esta crisis destaca como factor relevante la imposición de las condiciones externas como determinantes de la adopción e incremento de las compras en línea.

Una consecuencia de esto, según concluye el informe, es que el cambio en la relación de los consumidores con el canal tradicional se verá afectado incluso luego de la crisis, pues la mayoría de los ecuatorianos tienen la convicción de que continuarán su relación en los canales electrónicos.

Según la encuesta, el 40,10% de las personas consultadas señaló que volverán a las tiendas físicas, pero con menos regularidad; el 32,40 % que continuará comprando por internet; el 10,60 % que aumentará sus compras online; y el 16,90 % indicó que volvería a la cotidianidad de volver a las tiendas físicas.

En tanto, presidentes, directores ejecutivos, gerentes y otros altos cargos de 126 empresas también fueron encuestados para el informe.

Entre los datos recolectados resaltó que después del COVID-19 el 40 % de las empresas encuestadas crearán sus comercios electrónicos, mientras que el 20 % cambiará a productos esenciales y reducirá sus portafolios; el 8 % destinará más recursos a la publicidad digital y el 14 % restante aplicará otros cambios.

“Las empresas advierten una disminución más aguda en sus ventas al superar la crisis por el coronavirus, visualizando como objetivos prioritarios la gestión de sus canales virtuales y la reducción de su portafolio a categorías esenciales del área en la que compiten”, concluye el informe.