El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) metropolitano evalúa la evolución de los contagios de coronavirus en Quito. Luego de esa acción se lo hará a nivel del COE provincial para que pase al análisis final del COE nacional.

Así lo manifestó la secretaria de Comunicación del Municipio de Quito en referencia al pronunciamiento del alcalde de la capital, Jorge Yunda, quien señaló que hay un preocupante aumento de la demanda de camas tanto en hospitalización como en unidades de cuidados intensivos. “La capacidad de la red pública de salud está al tope”, expresó.

De acuerdo con el último informe del Ministerio de Salud, en la capital hubo ayer 4983 casos confirmados y 391 fallecidos, además de 68 muertos por probable COVID-19.

Lo manifestado por el alcalde Yunda se dio a pocas horas de que en la ciudad se cumplan catorce días de haber pasado de semáforo rojo a amarillo.

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Para el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, probablemente la primera o la segunda semana de julio se vea el efecto de ese cambio de semáforo.

Zevallos no considera que Quito deba volver al semáforo rojo. “De ninguna manera, yo no creo que esa sea la solución porque la consecuencia de eso va a verse después de tres o cuatro semanas. Y ahora estamos viendo lo que sucedió hace tres o cuatro semanas”, respondió el ministro cuando se le consultó si Quito debería volver al semáforo rojo a fin de evitar que haya un desborde del sistema de salud.

Sostuvo que se ha llegado al 92 % de ocupación. Añadió que no se puede esconder el hecho de que hay mucha más demanda de camas tanto de hospitalización como de unidad de cuidados intensivos en la mayoría de los hospitales capitalinos, sobre todo en aquellos que son del IESS, por el tipo de población que atienden, en este caso personas jubiladas.

“Existe un número que es adecuado de camas operativas, en la ciudad de Quito. Nosotros tenemos el contingente humano, el número de respiradores, los insumos, los medicamentos para atender esta crisis (...), es una situación completamente bajo control de lo que pudimos ver en Guayaquil a principios del mes pasado”, dijo en una entrevista televisiva.

Santiago Ron, profesor universitario, señaló que el cambio de semáforo a amarillo fue claramente un error. “La prioridad no fue cuidar la vida de la gente. En lugar de eso se dio prioridad a intereses económicos”, adujo Ron.

La prefecta de Pichincha, Paola Pabón, expresó su inquietud por la capacidad hospitalaria. Aseguró que Pichincha está en emergencia porque hay seis unidades de cuidados intensivos disponibles en la provincia y que a la par crecen los contagios en más de 100 casos por día.

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Según el ministro de Salud, se ha ido incrementando la capacidad en las casas de salud. Aseguró que en el hospital Eugenio Espejo, el número de camas aumentó de 22 a 34 con una proyección a 40 en esta semana; en el Enrique Garcés pasó de 7 a 20 camas con una proyección a 40; en el Pablo Arturo Suárez, de 11 a 33 con proyección a 45; y en el hospital Docente de Calderón se instalaron 10 unidades de cuidados intensivos.

En tanto, la Universidad Central (UC) continúa con el procesamiento de las muestras para detectar el coronavirus, una vez que el Municipio capitalino entregó los insumos necesarios para esa labor.

Lucy Baldeón, directora del Instituto de Investigación en Biomedicina de la UC, indicó que recibieron tubos, puntas, platos para PCR, equipos de protección personal.

“Si el Municipio me entrega más material, seguiré con el cronograma programado que son 320 muestras diarias”, dijo la especialista.

En tanto, el Concejo Metropolitano de Quito no conoció ayer el informe de la Secretaría de Salud sobre el cronograma de pruebas PCR para detectar COVID-19, debido a que Yunda se ausentó de la sesión virtual para ir a la Fiscalía a rendir versión dentro de la investigación por la adquisición de estos test que hicieron exautoridades de la Secretaría de Salud. (I)