El empresario colombiano Álex Saab, señalado por la oposición venezolana de ser un "testaferro" del presidente Nicolás Maduro, fue arrestado el viernes en Cabo Verde, África.

Junto a otros colombianos, Saab fue acusado en julio de 2019 en Estados Unidos de lavar dinero según un esquema de sobornos, transfiriendo unos 350 millones de dólares fuera de Venezuela a cuentas en el extranjero que poseían o controlaban.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sostiene que Saab se aprovechó desde 2016 de contratos sobrevalorados vinculados al plan de ayuda alimentaria de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) venezolanos, en una confabulación que incluye a los tres hijastros de Maduro, así como a 13 compañías en varios países y operaciones ilegales en el sector del oro en Venezuela.

Un alto funcionario estadounidense, en diálogo con AFP bajo condición de anonimato, explicó que ante la escasez de divisas a principios de 2018, Maduro le otorgó a Saab el monopolio de la venta de oro extraído ilegalmente de las selvas del Arco Minero del Orinoco, vastas zonas mineras del sur de Venezuela.

Publicidad

El Tesoro dijo que Saab trabajó con el exvicepresidente venezolano y actual ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, para montar esa estructura, que tuvo apoyo del Bandes y del Banco Central de Venezuela (BCV).

Oro por alimentos

Desde noviembre pasado, Saab y su esposa italiana, Camilla Fabri, están siendo investigados en Italia por pertenecer a una red de lavado de dinero de los subsidios para Venezuela relacionados con el programa CLAP, que tiene unos 16 millones de beneficiarios, según la prensa italiana.

Saab es una figura relevante por sus muchos secretos y debido a supuestas operaciones de lavado de dinero vinculadas el régimen chavista y a la relación económica entre Caracas y Ankara a través de compañías falsas con sede en Estambul, según publicó Ahval News. Por ello, tanto en Venezuela como en Turquía existe preocupación por la posibilidad de que el empresario sea juzgado en EE. UU.

Ahval News indica que los dos regímenes “han establecido un mecanismo denominado ‘oro por alimentos’”. Desde el 2018, el oro venezolano ha sido enviado a Turquía para su refinamiento, con un valor estimado en unos 900 millones de dólares.

La exfiscal venezolana Luisa Ortega acusó a Saab en 2017 de ser uno de los testaferros de Maduro. El empresario estuvo relacionado con varias compañías, entre ellas Group Grand Limited (GGL), acusada de suministrar con sobreprecios al régimen de Maduro alimentos y víveres para los CLAP.

Ahval News detalla que la compañía Mulberry Proje Yatirim, establecida en Estambul en 2017 por los socios de Saab, se convirtió en la principal intermediaria de las importaciones de alimentos al comprar productos turcos en nombre de clientes venezolanos y venderlos en el país caribeño.

Publicidad

En el marco de la presión sobre el régimen de Maduro, en julio de 2019 el Tesoro de los EE. UU. sancionó a Mulberry por su participación en la red de Saab que blanqueó millones de dólares en beneficios de contratos sobrevalorados vinculados al programa de subsidios de alimentos de Venezuela.

Posible extradición

Washington y Cabo Verde no tienen un tratado bilateral de extradición, pero el fiscal general del país africano José Landim dijo que existe reciprocidad entre Cabo Verde y EE. UU. bajo las convenciones de la ONU sobre aspectos de la lucha contra el delito, incluyendo corrupción y lavado de dinero, lo que pudiera permitir la extradición de Saab.

El gobierno de Donald Trump está apuntando la mira cada vez más hacia funcionarios y negocios vinculados con Maduro.

Caracas protestó por el arresto de Saab, quien dijo que estaba viajando con pasaporte venezolano y en una “misión humanitaria” para comprar comida y medicamentos. (I)