El volcán Sangay no ha incrementado su actividad y continúa con la misma desde que empezó su proceso de erupción hace más de 12 meses.

Así lo indicó el Instituo Geofísico (IG) en una charla en Facebok Live, en la que añadió que se debe recoger la ceniza para que no se quede en el suelo y luego sea levantada por el viento, causando contaminación.

Para evitar esto se debe barrer la ceniza y ponerla en una funda o cartón. No echarle mucha agua porque se solidifica y esto puede hacer que se haga una masa pastoza. Por esa razón tampoco se la debe lanzar a la alcantarilla.

Recomiendan usar mascarilla y gafas en la limpieza.

Añadió que la llegada de ceniza a Guayaquil disminuirá con el paso de las horas, pero que por los vientos -normales en los meses entre junio y agosto- es posible que se repita más adelante porque el volcán Sangay continuará activo.

Indicó que las cenizas se produjeron por un colapso de flujo de lava y actividad explosiva y que por lo general se quedan cerca del volcán, pero esta vez por los vientos afectaron a las provincias de Chimborazo -Alausí y Guamote- y Guayas -Guayaquil, Durán, Daule-.

Uno de los mayores problemas que puede causar la caída de ceniza es la afectación de la agricultura, especialmente cuando cae más de un milímietro. Sobre todo es un problema para la ganadería, puesto que los animales la pueden ingerir cuando comen hierba.

También se dijo que la ceniza no es tóxica, pero puede traer problemas si se expone mucho la piel a ella. (I)