Por Álvaro Zapatel y Alonso Mujica/ Latinoamérica 21

Álvaro Zapatele es economista y Especialista en Políticas Públicas y Alonso Mujica es emprendedor en Educación e Ingeniero. www.latinoamerica21.com, un proyecto plural que difunde diferentes visiones de América Latina.

Los últimos 60 días han puesto a prueba el modelo educativo vigente a nivel global. En el contexto latinoamericano, las condiciones de confinamiento han requerido soluciones urgentes a pesar de las profundas limitaciones de la oferta educativa pública en la región, siendo el principal reto la continuidad del año escolar.

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Las experiencias en la región han sido diversas. Por un lado, destaca la respuesta de Uruguay a la crisis, siendo el único país que más ha avanzado en el cierre de la brecha digital (11 % entre escuelas de la más rica a la más pobre en un mes).

A través del Plan Ceibal se ha podido transitar con mayor éxito hacia la educación virtual que sus pares de la región. Destaca la disponibilidad en formato digital de manuales para padres de familia, docentes y estudiantes, así como la repartición de nuevos dispositivos, con lo que han podido orientar el trabajo formativo desde un enfoque multidimensional.

Por otro lado, en el Perú, la puesta en marcha de la estrategia Aprendo en Casa, lanzada por el Ministerio de Educación del Perú, tuvo como objetivo mitigar los efectos iniciales del confinamiento en la continuación del año escolar.

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En esa línea, es destacable que más de 6 millones de personas hayan tenido acceso a las plataformas televisivas, radiales y online que se han puesto a disposición del público, asimismo se espera que en las próximas semanas se inicie la distribución de 800 000 tablets con internet para los hogares de mayor necesidad.

Chile, por su parte, pospuso unas semanas el inicio del año escolar, adelantó las vacaciones de invierno y ya empezó formalmente el ciclo escolar con una estrategia multiplataforma similar a la de Perú, combinando televisión, radio y digital, así como guías educativas para docentes y padres.

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A pesar de este ejemplo de relevante esfuerzo, persiste el riesgo de que, en países como el Perú, miles de estudiantes puedan perder el año académico 2020 principalmente por las brechas digitales que existen en las diversas realidades de las familias y niños en el país, en temas de conectividad y dispositivos y preparación previa en habilidades digitales.

Entonces, la pregunta que muchos padres y madres de familia se hacen en estos días está relacionada con si este esfuerzo es suficiente: ¿se perderá el año escolar?

Según Unicef, 1725 millones de estudiantes, o 98,5 % de la población escolar mundial, se han visto afectados por la pandemia de COVID-19. De acuerdo con un informe del BID publicado en abril, los países de la región han priorizado el contenido curricular y su difusión por medios masivos.

La cruda realidad es que los centros educativos del mundo no estuvieron preparados para una coyuntura tan crítica como la actual. En efecto, un informe del Centro de Información para la Mejora de los Aprendizajes del 2013, hace siete años, resaltó que solo el 66 % de colegios de la región contaba con acceso a internet. Asimismo, indicó que, en promedio, apenas se contaba con una computadora por cada catorce estudiantes.

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La crisis sanitaria nos conduce entonces a agregar la transformación digital como eje transversal de la propuesta educativa: no existirá una completa reforma educativa si no existe infraestructura adaptada que permita potenciar el uso del internet y otras herramientas digitales.

En tal sentido, algunas líneas de acción urgentes en atención al enfoque digital que requiere la reforma educativa son las siguientes:

1. Cerrar brechas de Infraestructura e internet móvil: Priorizar en el corto plazo el uso de smartphones e internet móvil para facilitar la educación remota y a mediano plazo cumplir con proveer internet fijo de banda ancha al 100% del territorio nacional. La experiencia mexicana con “Internet para Todos” adquiere mayor relevancia en este contexto y la del “Plan Ceibal” de Uruguay en temas de dispositivos y conectividad.

2. Empoderar a los docentes y padres de familia: Dotar al docente del rol de formador de formadores para capacitar a padres de familia en labores de acompañamiento educativo.

3. Generar una experiencia de aprendizaje digital: El enfoque multiplataforma para llegar a los estudiantes resuelve un problema urgente, sin embargo requiere generar contenidos diseñados exclusivamente para el entorno digital y estrategias de acompañamiento al docente y padre de familia así como la medición de los aprendizajes y progresos de los estudiantes.

4. Desarrollar una gestión escolar remota: La gestión escolar debe orientarse a pensar nuevos métodos de medición del logro y a labores del monitoreo docente en el nuevo contexto laboral que integre a docentes con staff y gestores de la educación.

Los problemas y las críticas que surgen a la calidad educativa no son nuevas. Consideramos que tenemos una oportunidad para estar del lado de la solución y de dejar un legado de creatividad, resiliencia, liderazgo y coraje a la generación de nuestros hijos. Si tenemos que elegir de qué lado de la historia estar, que sea el de la solución. (I)