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Estudio clínico determinará efectividad de usar plasma para tratar pacientes con COVID-19 en Ecuador

Las universidades UTE, San Francisco de Quito, de las Américas  y la Cruz Roja realizarán un “ensayo clínico randomizado” para evaluar la efectividad y seguridad del tratamiento con plasma

El personal del Centro de Investigación Biomédica de la UTE procesará las pruebas de los pacientes que reciban el plasma y constatarán si el tratamiento es realmente efectivo. Foto: Cortesía UTE Foto: redaccion

La transfusión de plasma o inmunidad pasiva es una práctica que se ha realizado en tratamientos médicos por lo menos cien años. Se ha usado para tratar el ébola, la rabia, el sarampión, el SARS, incluso cuando hubo el brote de la gripe española (1918).

Por eso, actualmente, varias casas de salud en Ecuador, como el hospital Luis Vernaza y la clínica Guayaquil, realizan la transfusión de plasma para ayudar a pacientes con COVID-19 basadas en estudios chinos que muestran resultados alentadores, pero no determinantes. Además, la Agencia Reguladora de Medicamentos (FDA) de Estados Unidos aprobó el uso de esta técnica en casos graves de coronavirus.

Sin embargo, este suero siempre se ha utilizado en el contexto de un tratamiento compasivo ya que no existen métodos específicos o vacunas para combatir determinada enfermedad. El problema con este tratamiento es que no se generan datos confiables y científicos para decir que el plasma funciona o no.

Por eso, las universidades UTE, San Francisco de Quito, de las Américas y la Cruz Roja realizarán un “ensayo clínico randomizado” para evaluar la efectividad y seguridad del tratamiento con plasma para el coronavirus. La idea principal es utilizar el plasma de personas ya recuperadas de la COVID-19 en pacientes en estado crítico.

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El personal del Centro de Investigación Biomédica de la UTE procesará las pruebas de los pacientes que reciban el plasma y constatarán si el tratamiento es realmente efectivo. Foto: Cortesía UTE

Se escogerán cien donantes y cien pacientes receptores para el estudio. Los pacientes enfermos se elegirán del hospital del IESS de Los Ceibos en Guayaquil, del hospital del IESS del sur de Quito y del hospital Pablo Arturo Suárez, también de la capital, dice Manuel Baldeón, director del Centro de Investigación Biomédica de la UTE y quien es parte del estudio.

Los donantes no deben tener antecedentes de hepatitis B, hepatitis C, VIH o haberse realizado tatuajes, piercings en el último año”, dice Baldeón.

Además, los donadores deben ser obligatoriamente hombres ya que, según Baldeón, en algunas ocasiones las personas que reciben el plasma de una mujer tienen reacciones adversas. Esto se debe a que cuando las féminas tienen un hijo, su plasma y su composición de anticuerpos cambian.

La Cruz Roja será la encargada de extraer el plasma de los pacientes recuperados. Además, cubrirá la movilización de estas personas.

Los donantes de plasma deben cumplir requisitos para participar de la investigación, al igual que los pacientes que recibirán el suero. Se lo hace para no alterar los resultados. Foto: Cortesía UTE

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Una vez que los pacientes críticos reciban el plasma serán monitoreados por tres semanas en los hospitales. Si luego de los 21 días la persona no se ha recuperado, se tomarán datos solo cuando sea dada de alta. Para este grupo de personas también habrá un proceso de selección.

Deben ser hombres o mujeres mayores de 18 años, que tengan el diagnóstico molecular o imagen pulmonar que confirme la infección. Además, deben tener un deterioro de la función pulmonar. No pueden tener enfermedades como cáncer, muy dañado el hígado o los riñones, porque queremos ver el efecto del plasma y si tienen estas patologías pueden alterar los datos”, señala Baldeón.

Para poder comparar y determinar que el suero funcione, paralelamente se tendrá otro grupo de cien pacientes que recibirán plasma que la Cruz Roja recolectó con anterioridad de personas sanas, es decir, que no tuvieron coronavirus.

“Esto nos permitirá ver si el plasma que viene de los pacientes recuperados (de COVID-19) realmente tiene un efecto benéfico. Con esto podemos decir que el suero tiene un efecto positivo”, añade el especialista.

Si se reclutan los pacientes y donadores en un corto periodo de tiempo, en dos o tres meses como máximo ya se tendrían los primeros resultados de la investigación. Quienes desean donar plasma pueden comunicarse al 098-838-1770 (WhatsApp) o al 02-258-2482 ext. 244. También se puede escribir a los correos electrónicos mpesantez@cruzroja.org.ec y manuel.baldeon@ute.edu.ec. (I)

Redacción
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