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En el rito del Domingo de Ramos, el papa Francisco pide valentía ante coronavirus que suma 65 000 muertos en el mundo

El papa Francisco pidió este domingo ante una plaza vacía en la basílica de San Pedro, valentía para enfrentar la pandemia de coronavirus, que ya se cobró la vida de 65 000 personas en el mundo

CIUDAD DEL VATICANO. El Papa Francisco sostiene una rama de palma mientras celebra la misa del Domingo de Ramos a puertas cerradas en la Basílica de San Pedro el 5 de abril de 2020 en el Vaticano, durante el encierro destinado a frenar la propagación de la infección COVID-19. Foto: redaccion

El Papa Francisco celebró un surrealista Domingo de Ramos en una vacía Plaza de San Pedro, desde donde instó a la gente que está viviendo la pandemia del coronavirus a no estar tan preocupada por lo que le falta, sino en cómo puede aliviar el sufrimiento de otros.

El servicio, que da comienzo oficial a la celebración de la Semana Santa hasta el Domingo de Resurrección, suele atraer a decenas de miles de personas hasta una Plaza de San Pedro adornada con ramas de olivo y palmera. También suele incluir una larga procesión de cardenales, sacerdotes y fieles.

No obstante, esta vez fue oficiado desde un altar secundario en el interior de la basílica, tras el principal que suele usar Francisco y frente a solo un par de decenas de personas, incluidos unos pocos ayudantes, monjas y un coro reducido, cumpliendo todos ellos las medidas de distanciamiento social.

La misa fue emitida por televisión e internet a millones de fieles. Las iglesias de todo el mundo celebraron servicios similares virtuales esta semana por las restricciones sobre las aglomeraciones de personas.

El solitario Papa escuchó cómo tres sacerdotes narraban el recuento de los Evangelios sobre la entrada de Jesús en Jerusalén, donde fue recibido como el salvador.

El llamado del sumo pontífice en la misa de Domingo de Ramos llegó luego de que el presidente Donald Trump pidiera a los estadounidenses prepararse para una semana "horrible" y antes de un inusual discurso de la reina Isabel II que pedirá este domingo a los británicos asumir unidos el "desafío" de la pandemia.

"Miren a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días. No son los que tienen fama, dinero y éxito, sino son los que se dan a sí mismos para servir a los demás. Siéntanse llamados a jugarse la vida. No tengan miedo de gastarla por Dios y por los demás: ¡La ganarán!", dijo el Papa en una basílica vacía, salvo por un puñado de religiosos y religiosas, sentados cada uno en un banco.

Los implacables número de la enfermedad COVID-19 no dejan de aumentar: hasta este domingo había más de 1,2 millones de contagios en 190 países y 65 272 muertos desde que el virus apareció en China en diciembre, según el último conteo de AFP. (I)

Redacción
Redacción

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